CARTAS DE LOS INTERNOS QUE ESTUVIERON EN LA GUARDIA/PEGALAJAR

Cartas a los hermanos que nos recibieron en La Guardia y Pegalajar el 15/12/12  

Hola, soy Blas:

Escribo estas cuatro letras con todo mi cariño y en muestra de agradecimiento por el gran día que nos hicisteis pasar a mí y a todos mis compañeros.

Bueno, mi experiencia fue muy bonita. Primero empezamos en La Guardia donde vimos el Ayuntamiento y a todos los voluntarios. Vuestro recibimiento fue muy bonito. Nos disteis la oportunidad de ver el Ayuntamiento por dentro. Fue una sensación inesperada cuando nos sentamos en los sillones de los concejales y del alcalde.

A continuación fuimos a desayunar y, por cierto, estaba todo muy rico. Había de todo.

Fuimos al torreón que es muy bonito. Pero lo que más se me quedó fue ver a esa señora anciana de 92 años subiendo por esas escaleras tan estrechas. Me dejó de piedra y muy sorprendido con esa voluntad que tenía para subir peldaño a peldaño hasta arriba.

 Más tarde estuvimos viendo la Iglesia que fue muy agradable y con la suerte de tener un guía que fue todo el tiempo explicándonos la historia del pueblo y de sus monumentos.

Se me pasó la mañana muy deprisa, al contrario que en la prisión.

De La Guardia partimos hacia Pegalajar. A la llegada me sorprendió la cantidad de gente que fue a recibirnos. Yo, personalmente, me sentí alagado y orgulloso de tan maravilloso recibimiento encabezado por el Alcalde y estaban Cristóbal, mi amigo, y doña María del Carmen, a la que tengo mucho aprecio. Además había numerosas personas más que eran muy agradables.

Fuimos a una empresa dirigida sólo por mujeres que se llama OLEA y que se dedica a la fabricación de cosméticos naturales todos con aceite de oliva de nuestra tierra de Jaén. Nos dieron una charla de cómo fue el inicio de la empresa y el esfuerzo, entusiasmo y sacrificio que les costó y la satisfacción por haber logrado su sueño.

Nos obsequiaron con unos jabones de aromas, lo que me hizo mucha ilusión.

En todo este tiempo me sentí muy arropado por el calor de toda esa gente que nos acompañó en todo momento.

Fuimos a ver unas cuevas espectaculares, una de ella era un restaurante. Me gustaría darle las gracias al dueño de esas cuevas por mostrarnos tan bella creación de la naturaleza.

Después fuimos a un local municipal, junto a la charca donde nos estaba esperando una rica y exquisita comida. Entrantes deliciosos de jamón, queso, aceitunas, lomo, gambas y, para terminar una gran paella que le doy las gracias a ese cocinero que es más que Arguiñano, je,je,je.

Estuve hablando con una señora que se llama Queti que fue muy agradable. Me recordaba mucho a mi tía Petri, ya fallecida, y me hizo sentir muy a gusto  con ella. Me recordó los grandes sentimientos que yo sentía por mi tía.

Después de la comida, el Padre, nos ofreció una misa muy cálida.

Con todo esto me despido y me gustaría haceros llegar un abrazo y desearos una feliz Navidad a todos y un saludo especial al grupo de Pastoral, que una vez más nos hizo sentir un día tan especial que no pensamos en la prisión. Un beso y hasta siempre. Muchas gracias.


Ante todo, darles las gracias a todo el voluntariado de Pastoral por hacernos sentir parte de algo muy especial que es ser cristiano.

 Esta salida fue un cúmulo de sentimientos y experiencias nuevas e inesperadas. En mi vida había experimentado una convivencia como ésta.

Mis sentimientos de la misma fueron totalmente satisfactorios en todos los sentidos.

Felicito de todo corazón a los Ayuntamientos de La Guardia y Pegalajar y a Ángel como coordinador de la salida, ya que estuvo muy bien dirigida y guiada

Se me quedan muchos nombres conocidos y desconocidos en el tintero, pero los llevo en mi mente y en mi corazón.

Un cordial abrazo a la empresa OLEA de cosméticos naturales y darles ánimos a estas emprendedoras mujeres.

Os siento como algo mío y os llevo en el corazón.


Cuando llegué sentí una acogida agradable por la gente y de la forma en que se portaron ya que nos trataban como a personas normales y no como a presos.

Me impactó lo bien que estaba todo organizado, me gustó mucho el castillo, las cuevas y la empresa de las 5 mujeres: Todo esto me hizo ver que la vida es bonita y no hace falta ni drogarse ni el alcohol, ni nada de eso para pasárselo bien.

Me hizo ver que lo que se quiere se puede conseguir. Me gustó mucho la charca y la comida que tuvimos todos juntos como una familia. Igualmente estuvimos tomando café todos juntos cantando y disfrutando de la tarde.

Esto me hace ver que personas como ustedes hacen bonito lo que es ayudar a disfrutar a personas como nosotros. El día me supo a poco y me dio mucha tristeza cuando nos despedimos. Fue una despedida inolvidable y el saber que nos dijeron que ahí los teníamos para lo que hiciera falta.

No sé que más decir sino que ha sido una experiencia inolvidable y que os llevo en mi corazón y espero y deseo que volvamos a vernos pronto y disfrutar  de un día como el de hoy. Un fuerte abrazo para todos ustedes de corazón.


Hola soy Santiago de Mogón:

 Les escribo estas letras porque es lo mínimo que puedo hacer, por el recibimiento que ustedes nos hicieron.

Gracias a las personas de La Guardia que nos recibieron a pesar de estar lloviendo. No les importó mojarse para acompañarnos al Ayuntamiento. Mi di cuenta de cómo nos iba a ir el día con esas personas. Con esos corazones no puede ir mal nunca.

Estoy contento por sentarme en la mesa del Ayuntamiento, sobre todo en la del P.P. También les doy las gracias por el desayuno con churros. Estaba todo muy bueno. Hacía tiempo que no almorzaba así.

 Me dejó marcado la señora que lloró por decir yo que, por vergüenza, no me abrazaba al árbol ya que para mí era un milagro ver un simple árbol. Esa mujer tiene un corazón muy grande.

Me gustó mucho el castillo, la Iglesia, el pueblo y todo muy bien explicado por el guía del pueblo que podría escribir un libro con todo lo que sabe. Me acuerdo mucho de un hombre pequeño de estatura pero que me di cuenta que era muy grande hablando con él. Es todo corazón. Siempre tendré a La Guardia en mi corazón. Me hicieron feliz por un día. Gracias.

Y sigo con Pegalajar, donde también tuvimos un recibimiento “especial”. Cuando llegamos y comenzaron a bajar todas las personas que estaban arriba, me quedé “fliplando”. Ese recibimiento no se lo hacen ni a Julio Iglesias. Sobre todo con su Alcalde al frente con toda la sencillez y buen corazón de este hombre. Tenían que coger ejemplo muchos alcaldes de pueblos grandes.

A las gentes de Pegalajar les digo que tienen la suerte del mundo teniendo un pueblo tan bonito como el que tienen, con esas cuevas y esa charca. Son privilegiados por eso pero lo más grande que tienen son los corazones que son como balones de futbol.

Gracias a ellos que en un día me han dado una lección de cariño, simpatía y fuerzas para afrontar la vida cuando salga de esta pesadilla que es la cárcel y poder criar a mi hijo con todo el cariño que me han dado.

Por lo menos ya sé que, cuando salga de la cárcel ya no caminaré sólo y que hay personas dignas de admiración. Antes no sabía qué me iba a encontrar en la calle cuando saliera, pero, gracias a vosotros, ya no tengo miedo a salir, y con la fe que me han enseñado este grupo de personas creo que saldré adelante.

Gracias a las 5 mujeres emprendedoras. A estas mujeres las dejas en el desierto sin nada y con el palique que tienen encuentran un pozo y se ponen a vender el agua para los camellos. Feliz Navidad a todos.


Hola soy Manuel:

Con estas letras os quiero agradecer y compartir algunos de mis momentos más emotivos y emocionales

 Cuando llegamos a La Guardia me sentía liberado y con muchas ganas de saber compartir con todos ustedes unas horas, las cuales, para mí han tenido un montón de importancia. He conocido a mi segunda familia y me sentía como si estuviese compartiendo mesa con alguno de mis familiares.

 En mis 22 años de vida no he sentido una acogida tan grande como la que viví ese día y luego, cuando nos fuimos a desayunar, toda la gente que nos acompañaban decían: come, come preocupándose dándonos todo de ellas. Fue una alegría muy grande.

 En el castillo aprendí muchas cosas gracias a la persona que nos daba la charla a cada momento del día. En la Iglesia me quedé sorprendido de la gran importancia que ha tenido La Guardia.

En Pegalajar nos estaban esperando con los brazos abiertos y donde también estaba el Alcalde. Fuimos a visitar la Charca que me encantó. Fuimos a las cuevas donde me quedé sin palabras y donde he pensado que un día celebraré mi boda. Uf, no tengo palabras para definir ese momento.

Fuimos a visitar la empresa de OLEA donde me di cuenta que hay cosas en la vida que te prometes y las cumples. Quiero darle muchas fuerzas a las 5 mujeres tan, tan grandísimas porque son un ejemplo a seguir.

En la comida y vi todo lo que las mujeres habían trabajado para que cuando llegáramos lo tuviéramos todo preparado… todo fue como un sueño. Compartí mesa con Cati esa mujer que tantas cosas me preguntaba. La que tanto ánimo me dio. Le tengo que agradecer todo y darle muchas gracias.

 Gracias a todos me di cuenta que hay otro estilo de vida que se puede uno divertir sin drogarse. Luego, durante el café preparé los villancicos y me sentía como uno más de la familia. Todos cantando. Para mí fue la entrada a la Navidad y quiero de verdad agradeceros a todos ustedes que lo hicieran tan ameno.

 Me hubiera gustado estar más tiempo con todos. Les doy las gracias.


Esta carta es para las familias que me acogieron con los brazos abiertos desde el primer momento que llegamos a La Guardia. Me hicisteis un recibimiento espectacular. No me visteis como un recluso de la prisión, al contrario, me acogisteis como si estuviéramos en familia cuando comen todos juntos.

Era mi primera salida a la calle y he quedado satisfecho, contento y muy feliz de que gente de la calle nos vea como personas que somos.

Si, he cometidos muchos errores en la vida y lo estoy pagando, pero pienso también que podemos cambiar. Llega un día en que te pones a reflexionar de qué he hecho yo en esta vida y veo más cosas negativas que positivas. Lo sé, igual que ahora sé que si me lo propongo puedo cambiar. También se puede ser feliz fuera de las drogas.

Por mi desgracia, llevo muchos años por las prisiones y no me enorgullece esto. Pero sí os animo a que sigáis conociendo a otros internos con esas salidas y os sorprenderá lo que podéis aprender de ellos y ellos de vosotros. Yo, lo más seguro es que no disfrute de otra salida como esta pero puedo decir que valen mucho la pena y desearía de todo corazón que se siguieran realizando estas actividades ya que nos integramos de nuevo en la sociedad. Vuestra ayuda es fundamental para todos nosotros.

Le doy las gracias al padre D. José Luis Cejudo porque sin su ayuda y la de los voluntarios y tutores estas salidas no serían posible. Se  desviven por nosotros y creen en nuestra reinserción y que es lo más importante para nosotros que crean que podemos conseguirlo y poder estar cerca de nuestras familias pronto, si Dios quiere.

Bueno familia, que sepáis que este valenciano se lleva un bonito recuerdo de todos vosotros y como no, de La Guardia y Pegalajar y de todo lo que visitamos. Creo que en mi vida me hicieron más fotos que en ese día.

Me despido de todos con un cordial saludo para cada uno de vosotros que por un día me evadisteis de estar en prisión y me sentí “libre”. Apuesto por estas salidas que tanto valen la pena. Un abrazo de David, que no os olvidará. Os pido que creáis en nosotros. Muchos besos y abrazos. Esperemos que no sea la última. 

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