CARTA DE UN INTERNO ESCRITA TRAS LA BENDICIÓN DEL BELEN INSTALADO EN LA CATEDRAL

Y SE ARMÓ EL BELÉN

CARTA DE
UN INTERNO

Todo empezó cuando al padre José Luis, que es Delegado de Pastoral Penitenciaria de Jaén, se le ocurrió la brillante idea de que en los talleres de manualidades de los módulos de respeto, dirigidos por la monitora Dª Antonia, hiciésemos un Belén de calidad y de grandes proporciones para montarlo nada menos que en la catedral. La Asociación MODULO CERO se encargó de los todos los gastos que supusiera la instalación del belén.

Un grupo de compañeros (alrededor de diez personas) nos pusimos manos a la obra con toda nuestra imaginación y cariño, pues no solo era realizar un Belén íntegro de la nada, sino que también solo disponíamos para ello de materiales de desecho que teníamos que reciclar. Solo fuimos cuatro los afortunados que pudimos montar el nacimiento en la catedral, Quique, David, Diego y este que les escribe Antonio Camacho.

La verdad es que fue un trabajo arduo pues solo teníamos autorizados dos días para el montaje del belén; lo que nos hizo ganar mucho tiempo fue que todo ya estaba preparado con antelación en la prisión y llevado pieza a pieza a la catedral, como si fuese un puzzle.

Quiero aprovechar para dar las gracias a Arturo Aragón por su ayuda, ideas que aportó y generosidad, pues al terminar el trabajo hizo de cicerone y nos regaló una pequeña visita guiada por la catedral, de la que quedamos muy satisfechos.

           

Y LLEGÓ EL DÍA DE LA INAUGURACIÓN

 

Qué nervios la mañana del 12 de diciembre día de la inauguración. Al llegar nos llevamos la primera sorpresa y fue la enorme cantidad de personas que estaban allí, no me podía ni creer la expectación que nuestro misterio había causado.

Autoridades tanto religiosas como civiles estaban allí reunidas, como por ejemplo el Sr. Obispo de la diócesis de Jaén, el Deán de la catedral, el Director General de Instituciones Penitenciarias, el Subdelegado del gobierno en Jaén, el Director del Centro Penitenciario, la Concejala de Asuntos sociales del Ayuntamiento de Jaén y así un largo etc… Además había multitud de medios de comunicación que se agolpaban alrededor nuestra y nos pedían una entrevista,

Pero no todos eran autoridades y medios de comunicación, también había muchos amigos/-as sobre todo de Pastoral Penitenciaria, que como siempre están a nuestro lado haciendo una labor genuinamente cristiana.

Terminada la bendición, pasamos a tomar un aperitivo en un restaurante cercano y más tarde fuimos a almorzar a la Casa de Córdoba. Por cierto tengo que decirles que tuvimos la compañía del Deán de la catedral durante todo el día, a mí me sorprendió su cultura, humanidad y el modo tan campechano y amable con que nos trató, accediendo a todas nuestras peticiones como echarnos fotos con él, interesándose por nosotros o respondiendo a todas las preguntas que le hicimos.

Ahora me encuentro escribiendo estas letras en la prisión provincial de Jaén y en nombre mío y de todos mis compañeros quiero desearles a todos ustedes una muy FELIZ NAVIDAD y un PRÓSPERO AÑO NUEVO, siempre con la compañía de sus familias.

 

 

ANTONIO CAMACHO GÓMEZ

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