Archivos de la categoría ACTIVIDADES EN EL INTERIOR 2010-11

FOTOGRAFÍAS DE LOS TALLERES

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CRUZ DE LOS JOVENES ENTRA EN PRISIÓN

LA CRUZ DE LOS JÓVENES VISITA EL CENTRO PENITENCIARIO

           Cuando JMJ nos propuso la visita de la Cruz a la prisión, el equipo de voluntarios de Pastoral Penitenciaria no s interrogamos antes de dar respuesta: ¿para qué venía? ¿qué sentido tenía su visita a un colectivo que vive muy ajeno a estos acontecimientos de la Iglesia? Pues, si no encontrábamos un contenido adecuado a la población penitenciaria, era mejor dejar pasar tal invitación.

            Vimos, después de unos intercambios en el grupo, que la visita de la Cruz de Jesús podía iluminar las cruces que allí dentro se soportan y encontrar en Jesús una manera de llevar la cruz que conduce hacia la resurrección.

      Con los módulos que iban a intervenir (todos excepto las Unidades Terapéuticas, U.T.E.), incluso el módulo de Ingresos y Tránsitos, organizamos unas catequesis con los internos que decidieron participar en la celebración.

            En ellas hablamos de las cruces que Jesús a lo largo de su vida tuvo que soportar, no exclusivamente la pasión, y de las cruces que ellos soportan; estas las fueron escribiendo en unas crucecitas que se les entregaron y preparamos unos resúmenes a partir de lo que iban diciendo; después presentamos cómo Jesús reaccionó ante sus cruces y el triunfo final de ese camino que Jesús recorrió, presentándose como CAMINO para nosotros.

            A partir de aquí preparamos la celebración como el encuentro de todos con el MAESTRO.

El Delegado de Pastoral Penitenciaria.

Para descargas del video con mayor calidad: 

http://www.4shared.com/video/Ij0i2yme/JMJ.html

Álbum de fotos

Álbum de fotos

Agradecimiento a los funcionarios del Centro Penitenciario

Cruces de los internos, Cruces de Jesús

Testimonios de los internos y los voluntarios

REDACCIÓN PASTORAL DESDE EL MÓDULO 3.

La Cruz provoca una explosión de fe entre rejas.

Arraigados y edificados en Cristo, y firmes en la fe, también en la Prisión de Jaén.

Semanas antes de que llegase a Andalucía la Cruz entregada a los jóvenes por el Papa Juan Pablo II, voluntarios de la Pastoral Penitenciaria de Jaén organizaron una pequeña catequesis informal con el objetivo de preparar logística y espiritualmente a los internos, ya que la Prisión de Jaén era uno de los puntos previstos en el itinerario de esta Cruz peregrina. En dicha reunión se enumeraron las diferentes cruces que Jesús de Nazareth cargó a lo largo de su vida (éxodo, incomprensión, emigración, traición, sensación de abandono…) para pasar después a entregar, a los internos que quisieran, unas pequeñas cruces de papel en las que reflejar por escrito cuáles eran las mayores cruces que consideraban estar soportando. Para finalizar estos preparativos, se creó un cuerpo de 24 internos portadores.

El 4 de junio sobre las 10 de la mañana, estos portadores (pertenecientes a los módulos 3, 4, 7, 8, 9 e ingresos) esperaban en la galería de respeto, con impaciencia y ataviados con camisetas conmemorativas. Se abrió el portón de acceso al patio de cocina, y salieron ilusionados para recibir la Cruz, precedida por dos andas para los iconos del Santo Rostro y de María Salus Populi Romani. Cuando voluntarios de Pastoral Penitenciaria y profesionales del Centro les cedieron el puesto, tuvieron que realizar algunas maniobras, todas con éxito, debido a la presencia de rampas, salientes en la pared, columnas y una puerta de entrada al recinto bastante baja.

 Por fin, rodeados de una tremenda expectación, cámaras de video y fotos, incluido algún reportero gráfico de la prensa local, entraron al pabellón polideportivo. La aparición de la Cruz supuso un estallido de fe por parte de las más de cien personas reunidas entre internos, funcionarios y voluntarios de Pastoral Penitenciaria y Cáritas y del Movimiento JMJ en Jaén que comenzaron a aplaudir y a aproximarse a la Cruz para tocarla mientras sus portadores la bajaban por las escaleras. Cuando la colocaron delante del escenario, majestuosa, soberbia, luminosa, imponente… y al mismo tiempo tan humilde… todo el mundo rompió en aplausos y en vítores como ¡Se nota, se siente, la Cruz está presente!

 Después del apoteósico recibimiento, los portadores se sentaron en primera fila, comenzando un acto sencillo (igual que la Cruz). Se comenzó leyendo aquellas situaciones que significan una cruz para los internos. Después del canto se leyeron unos textos evangélicos sobre cruces que Jesús tuvo que soportar a lo largo de su vida pública.

 

El monitor nos fue recordando que todos y cada uno de nosotros también cargamos a diario con nuestra propia cruz. También ensalzó la figura de María, prácticamente la única persona que no abandonó a su Hijo mientras éste fue injustamente torturado y ejecutado. A través de megafonía, también fueron intercalándose canciones de inspiración cristiana como “Luché como soldado”, “Estoy contigo”, “Haz llover” y “Aleluya, resucitó”, que los asistentes podían cantar gracias a una pantalla que iba mostrando las letras.

 

A pesar de ser un evento que se caracterizó por su sencillez, acercó tantos sentimientos y valores humanos a los internos, que incluso podían observarse algunos con las lágrimas a flor de piel. Algunos que se encontraban allí sin ser creyentes no han tenido problema en admitir después que en varios momentos de la mañana sintieron un nudo en la garganta.

 

Antes de marcharnos del polideportivo todos los concurrentes bajaron de la grada para, de uno en uno, honrar y despedir a la Cruz. Acto seguido, los voluntarios se distribuyeron alrededor de la misma posando para unas cuantas fotografías “de equipo” ya que, a pesar de estar presos, eran conscientes de encontrarse también, como reza el slogan de la JMJ, participando en algo grande. Único e irrepetible.

Extrajeron con cuidado la Cruz del punto de apoyo y la cargaron otra vez con devoción para llevarla al patio de cocina, donde dieron el relevo a profesionales del Centro y voluntarios de la Pastoral. Así abandonó el Centro Penitenciario ese símbolo de cristiandad regalado al Mundo por Juan Pablo II, quien, transcurridos seis años de su fallecimiento, aún es capaz de congregar a millones de jóvenes en espectáculos irrepetibles.

 Así concluyó una de las jornadas más grandes que la Pastoral Penitenciaria de Jaén ha tenido oportunidad de organizar en el interior de la prisión. 

Miguel Ángel García Moreno.

CONFIRMACIONES EN EL C. PENITENCIARIO

TESTIMONIOS DE INTERNOS Y VOLUNTARIOS

 Album de fotos

Un año más el Sr. Obispo ha administrado el sacramento de la Confirmación en el C.P. de Jaén.

 El pasado día 24, viernes, a las 17’30 h. comenzaba la celebraciónde la eucaristía en el polideportivo del Centro. Nos habíamos reunido los confirmandos (14 internos y un funcionario), los padrinos (entre ellos varios voluntarios del equipo de esta Delegación, internos que se habían confirmado el año anterior y un funcionario), internos del módulo 7 invitados por los compañeros que se confirmaban, alumnos de los cursos de biblia y catecumenado y el resto de voluntarios de Pastoral.

 Como Cornelio con su familia llamó a Pedro para que viniera a su casa, igualmente nosotros habíamos llamado a nuestro Pastor para que viniera a imponer las manos a estos fieles suyos e invocara sobre ellos la plenitud del Espíritu.

 Si hacía calor en el polideportivo por la temperatura que hizo en la tarde san Juan, más fuego aun ardía en los corazones de todos cuando el Sr. Obispo fue imponiendo las manos y crismando con la señal de la cruz a cada uno de nuestros hermanos.

 En el momento de las ofrendas, los internos fueron presentado el pan, el cáliz, las flores, la concesión de un primer permiso, uno de los diplomas entregados por Pastoral al terminar los cursos, unas fotos de la visita de la Cruz del Papa a la prisión, las cadenas rotas que la imagen de Ntra. Sra. de la Merced tiene en sus manos, por último, un interno del módulo 7 entregó un crucifijo hecho de marquetería, que después fue regalado al Sr. Obispo como recuerdo de esta celebración.

Llegó el momento de compartir la paz que cada uno habíamosrecibido en nuestros corazones; todos intercambiamos los abrazos: funcionarios, internos, laicos, sacerdotes, Obispo. Realmente Jesús es el Cordero que trae la paz y quita el pecado que divide a los hombres.

 Es verdad que una foto no puede expresar tanta emoción y gracia vividas esa mañana, pero la foto nos serviría como testigo de ese acontecimiento que ha sucedido dentro de la prisión; así lo pidió el Sr. Obispo y así fue. Todos juntos en una foto de familia de Dios.

 El canto final fue una afirmación: El Sr. Obispo, la Iglesia, Dios puede contar con nosotros, los que vivimos por el tiempo de la condena en la cárcel de Jaén, los que trabajamos en ella como funcionarios y los que evangelizamos en ese lugar, enviados y en nombre de la Iglesia.

 Por último, el Sr. Obispo nos invitó a todos a unos refrescos y aperitivos, tomados del economato, aunque él no pudo acompañarnos porque todavía le quedaban tareas diocesanas en esa tarde de calor.

 La alegría, los cantos duraron hasta el momento en que había que volver al módulo.

 Gracias al Espíritu Santo y a todos los hombres que han hecho posible esta celebración del sacramento de la CONFIRMACIÓN

TESTIMONIOS Y RAZONES POR LAS QUE PIDEN LA CONFIRMACIÓN

CONFIRMACIÓN EN LA CÁRCEL.

No quería dejar pasar este día sin hacer referencia a lo vivido ayer en las Confirmaciones que tuvimos en la cárcel de Jaén.

Sencillamente fui testigo del paso de Dios por mi vida y las vidas de hermanos nuestros llenos de dolor.

Fui testigo de cómo el amor entre unos y otros puede manifestarse… en el aire que te hace el compañero con un abanico ó en el trago de agua fresca que te ofrecen y que acoges y te llega al alma como luz y fuente para caminar.

Hacía un calor espantoso y creo que en parte era por la emoción que unos y otros llevábamos dentro.

Los chicos a los que durante ese año he estado acompañando, estaban nerviosos hasta que llegó el obispo, sentían que algo grande pasaría en sus vidas. Expectación, entusiasmo, asombro,…¿Cuántas veces me dejo asombrar por Jesús?, ¿Cuántas veces en mi religiosidad establecida y sin demasiadas sorpresas, siento que Cristo va a ser fuente y principio en mi vida?.

Con el obispo, que estuvo solícito como un padre, y supo entablar una conversación al inicio que destensó mucho el ambiente, se inició la celebración. Las lecturas no dejaban lugar a dudas de por qué estábamos allí. San Juan acompañaba, no en vano es el precursor, la voz que clama en el desierto

– Antes de que salieras del vientre materno te consagré

– Mira que no sé hablar, que soy un muchacho

– No les tengas miedo, estoy contigo para librarte

– Mira yo pongo mis palabras en tu boca

– Irá delante del Señor, para preparar un pueblo bien dispuesto

El padre – madre Dios en aquella cárcel, nos hablaba de elección, de valentía, de apoyo incondicional por su parte, de lanzarnos al riesgo de creer y salir a buscar un pueblo bien dispuesto. Yo le daba vueltas a la frase. ¿No encontraba ese pueblo?, ¿Cómo acercarme y formar parte de él? Ahora en la paz de la oración, creo que sé que ese pueblo me lo está ofreciendo el Señor en esa cárcel, en los rostros de los inmigrantes, en los rostros de tantos voluntarios con los que trabajo casi a diario.

Ese pueblo es los “anawim”, los últimos, el “resto” de Israel. Los que confían sólo en Dios, porque no tienen  a nadie más, porque sus seguridades son sólo el vivir el día a día,…y no más.

La luz sobre lo vivido se sigue abriendo. Sigo sintiendo que Cristo estuvo grande con nosotros.

Entre tanto sudor y emociones, tuve que contener las lágrimas en varios momentos: La premura de Alejandro por abanicarse de forma que me llegara el aire “fresquito” a mí que estaba detrás de él… Me recordaba a San Camilo que al ser un hombretón, hacía que su sombra recayera sobre los más débiles y no les diera tanto sol por el camino.

La solicitud y las palabras del obispo, me hicieron sentir compañero de viaje en una Iglesia, a la que muchas veces no conozco y en la que con dolor no reconozco el rostro amable y generoso de Jesús. Allí supe de servicio de nuestro obispo, supe de acercamiento y que mi Iglesia, sigue estando en parte al lado de los rostros sufrientes de nuestra sociedad.

Al confirmarse los chicos…los abrazaba con esa ternura de padre y madre que no podía evitar. Sabía que el mismo Cristo estaba inundando esos corazones y era abrazo a esa persona y a ese Cristo presente. Nuevamente emocionado y sabiendo que sin abrazar a Cristo y todo lo que ello conlleva después, no puedo sentirme hermano.

Ha sido un revivir de nuevo la frescura del mensaje de Jesús, sabiendo que alguien tan poco ortodoxo como Jesús, estaría gozando en un sitio poco convencional como el pabellón de deportes de una cárcel.

Y esta mañana, previa al Corpus, me sigo preguntando, ¿No será que nuestra fe hemos de vivirla en lo provisional, más a la intemperie?

¿Será que en los ambientes donde están los vulnerables, los más malqueridos, se crea el espacio para la experiencia de Dios?, porque allí se acepta que la fragilidad humana no es una vergüenza,…pues Dios mismo se nos ofrece en esa vulnerabilidad, en esa fragilidad.

No sé, sigo caminando acompañado por muchas sombras y…ese Dios bueno, va poniendo en mi camino, puntos luminosos, momentos, donde de forma especial se manifiesta de forma esplendente.

Afirmo mi ser creyente entre la duda, la queja, la paciencia, pero también…desde la esperanza y la confianza ciega en aquél que nos ama, porque ama a Alejandro, a David, a Amador, a Rogelio, a Juan José, a Lechuga, a Modesto  a… tantas personas que llenas de dignidad y dolor quieren seguir siendo esperanza.

Entre ellos está Cristo. Junto a ellos sigo aprendiendo a caminar al  encuentro de Cristo.

Sé bien de quién me he fiado

25 Junio 2011



RAZONES POR LAS QUE PIDEN LA CONFIRMACIÓN


  • Porque soy creyente y quiero seguir la tradición de mis padres ahora que tengo uso de razón, y porque estoy asistiendo al taller del CursoCat. veo el mejor momento para confirmarme. Le doy las gracias al Sr. Obispo por tener la suerte de poder confirmarme.
  • Quiero confirmar y reafirmar mi fe en Dios ahora que soy consciente de lo que esto supone, ya que cuando me bautizaron o tomé la Primera Comunión realmente no sabía el autentico significado. Tampoco me parece justo todo lo que sufrió Jesús hasta que dio la vida por mí, y que yo ahora esté viéndolas venir si hacer muchas de las cosas que me pide y soy capaz de hacer, aportando mi grano de arena para que este mundo sea un poquito mejor como Él quiere que sea.
  • Porque, aparte de que he asistido al curso y quiero reafirmar lo que mis padres creyeron bueno para mí, el año pasado asistí como técnico de informática a la Confirmación de mis compañeros aquí en prisión y vi la alegría de los voluntarios y de mis compañeros. No sé, algo noté por dentro que me ha llevado a tomar esta decisión.
  • Para reafirmar mi fe en Jesucristo, para tener un amigo fiel que no me falle y animar a otras personas a que se confirmen y sigan el ejemplo de muchas personas que ya lo han hecho: recibir el Espíritu Santo.
  • Porque quiero seguir siendo consecuente con mis creencias y, como católico que soy, quiero continuar perteneciendo a la Iglesia Católica ahora como confirmado.
  • Tengo fe y quiero conocer más a Jesús, por eso deseo confirmarme, para recibir los dones del Espíritu.
  • Porque quiero cambiar y estar más cerca de Nuestro Señor.

CARTA A JOSÉ LUIS CEJUDO DESDE FRÓMISTA

 ”Recibí su escrito que se lo he leído a mis Hermanas enfermas.”…

“Tendremos presentes a los que se van a confirmar el día 24 y pediremos al Señor fidelidad a lo que ahora sienten y desean, que cuando consigan la libertad y se vean libres para actuar, no se olviden de lo que un día prometieron”.

 “Buen verano y que el Señor les ayude en su misión. Yo con 99 años cumplidos en abril seguiré rezando por los que con ayuda del Señor he encontrado en mi camino: huérfanos, emigrantes, ancianos, presos, etc.”

 “Que el Señor me ayude y ayude a todos los que piensan en los demás”.

 “Saludos atentos para todos”.

 

NUEVOS TESTIMONIOS Y VIDEO TRAS LA ENTRADA DE LA CRUZ DE LOS JOVENES

NUEVO VIDEO SOBRE LA ENTRADA DE LA CRUZ EN PRISIÓN  Y TESTIMONIOS DE INTERNOS Y VOLUNTARIOS

(Realizado por Miguel Ángel en el Módulo 3)


Sin duda alguna, esa cruz tiene algo muy especial que sobrepasa lo normal. En el mismo instante que tuve el privilegio de ser uno de los porteadores, la energía y fuerza que me trasmitió la Cruz, fue muy intensa, mágica, cristiana.

Todos los reunidos a su entorno, estábamos muy emocionados, conscientes de que en ese momento vivíamos algo único, grande, que sobrepasaba nuestro cuerpo y se introducía con fuerza en nuestro corazón, transformando nuestra alma.

Un momento que me emocionó sobremanera, fue, cuando todas y cada     una    de las personas reunidas en el pabellón, una a una rendimos homenaje a     la Cruz. Algunos besaban el madero, otros le acariciaba con las manos.      Todos con fe y devoción a Dios. 

ANTONIO CAMACHO



1) Los sentimientos han sido muy profundos; yo tenía una inmensa alegría interior. La lectura de las cruces, especialmente la que yo leí. Estaba escrita por una persona a la que estoy unida sentimentalmente. Cuando la escogí, me decía mucho. Sin yo saber que estaba escrita por él, la persona con la que iba a compartir mi vida. Fue una sensación de paz grandísima.

2) Los momentos más emotivo para mí, fueron dos. El primero cuando bajaba la Cruz por las escaleras del Polideportivo; impresionante escuchar a todos cantar, gozando del momento, y saber que millones de personas habían tocado esa Cruz que nosotros teníamos ahí.

El segundo, cuando besé y abracé la Cruz. Me subió como una fuerza. Y a la vez, le pedí muchas cosas: Perdón por nuestros pecados y por esas cruces que llevamos a la espalda. La emoción, con esas lágrimas que derramábamos y que hoy vuelven, recordando los momentos tan intensos vividos. Esas canciones que nos llegaban al alma y nos llenaban de gozo.

Bendito sea Dios por darnos el privilegio de participar en algo tan bonito y que tanto bien nos ha hecho.

MUCHAS GRACIAS.

AMEN

JOSÉ GUTIÉRREZ CUBILLO y Mª CATALINA DIAZ CANO 



Buenos días D. José Luis: Usted nos pidió un comentario sobre la celebración de la Cruz. He dudado en hacer el comentario a la celebración de la Cruz porque no encontraba las palabras adecuadas para explicar el cúmulo de sentimientos que se agolparon ese día dentro de mí. Me impresionó mucho ver y sentir a tantas personas de distintas edades y diferentes clases sociales unidas en la Cruz de Cristo y de su amor y desde lo hondo de mi corazón brotó una oración interna y emocionada de acción de gracias a Dios. Fue grandioso el momento en que la Cruz entró en el polideportivo y sentir la acogida tan extraordinaria y emocionante de todos los presentes.

Supongo que esto lo habrán sentido todos. Pero hoy yo me he puesto a escribir estas líneas porque termino de leer los testimonios que los internos han dado en la evaluación del Curso de Biblia y ahora si que puedo decir a todos que me siento emocionada y agradecida a Dios. Las contestaciones de ellos han llenado mi alma de distintas emociones. Este curso para mí ha sido muy gratificante y he aprendido a valorar y tomar conciencia de este sector de la sociedad, que para mí estaba totalmente olvidado.

Quisiera que estas líneas sirvieran para agradecer a todos la ayuda y el cariño recibido, no solo de los internos, sino de una manera muy especial a usted y al grupo de voluntarios ya que en estos últimos he encontrado apoyo, cariño, ayuda. Doy gracias a Dios por todos los que he conocido, ya que para mi son como una continuidad de mi familia.

No puedo dejar de poner aquí algunos de los testimonios (hay muchos) del último apartado de la encuesta de los internos:

 – Cada fracaso, nos enseña a aprender algo

 – Dios es amor y te quiero como hermano

 – Si todos fuésemos mejores personas, en el mundo habría menos sufrimientos 

Termino dando también las gracias a la Virgen Santísima, (no me podía olvidar de Ella) puesto que con su intercesión ha hecho posible que hoy yo me sienta feliz. 

                             Un abrazo Josefina



“La Cruz de la Juventud también estuvo allí”

“Quiero compartir la experiencia de fe vivida en la prisión de Jaén con motivo de llegada a la misma. de la Cruz de la Juventud, esa cruz que ha recorrido kms y kms a lo largo y ancho del mundo…

Llegó el sábado, la hora señalada las 10 de la mañana, el sol estaba tímido y corría un aire fresquito. Desde mucho antes estábamos los voluntarios de Pastoral Penitenciaria junto con los de Caritas en la prisión, todo estaba a punto; en los módulos de donde saldrían los internos había mucho nerviosismo.

Por fin hace la entrada en el patio central el furgón que trae la Cruz, el icono de la Virgen y el del Santo Rostro ¡ya estaba en la cárcel¡

Un grupo de unos 20 jóvenes del movimiento JMJ fueron quienes llevaron la Cruz hasta la puerta de entrada a los patios interiores del centro, aquí los voluntarios nos hicimos cargo de la Cruz y los iconos hasta la puerta que da a las cocinas, donde nos sustituyeron los internos.

El patio, limpio, hablaba mucho del lugar que estábamos pisando. Al final de este recorrido, se abrió una puerta grande y otros internos tomaron el relevo para llevar la cruz por los pasillos amplios, brillantes, fríos… mucho silencio durante este recorrido…

El polideportivo estaba adornado para la ocasión. Al aparecer la cruz y los iconos una salva atronadora de aplausos nos recibe, frases alusivas al momento eran coreadas por todos… y empezamos a vivir un momento especial…

La celebración muy bien preparada.. ellos cantan con mucha energía canciones alusivas a su situación, a la necesidad de perdón, de una mano amiga, de sumergirse en la Cruz del Señor, de un tiempo nuevo… todo ello alternado con textos de las diversas cruces que Jesús tuvo en su vida. y ellos, los internos, iban leyendo las cruces propias que habían plasmado en las cartulinas de la catequesis, estaban puestas a los pies de la Cruz… la emoción, el rezar profundo, el silencio, los gestos, todo ello creó unos momentos mágicos de fe… las miradas, el brillo de los ojos, las lagrimas… el apretón de las manos, ese Padrenuestro rezado por todos…, esas mujeres con las que comparto mis tardes de los jueves estaban allí entregándose a la gracia…se despertó en mi un sentimiento, una emoción especial, un sentirme cerca de esos hombres y mujeres que encontraban la paz en esa Cruz grande, desnuda, cargada de las historias de tantas personas que a lo largo de su recorrido han depositado en ella.

Al finalizar nos acercamos todos, internos, funcionarios, voluntario a adorar la Cruz ¡cuánta devoción, que unción se vivía…!

Los jóvenes que acompañaban la Cruz, lloraban, miraban, no hablaban… los funcionarios impresionados, un acto así era impensable en ese lugar… éramos casi 100 personas…todos sobrecogidos, emocionados y rezando juntos.

Y la Cruz se marchó… Y yo, conmovida profundamente, daba gracias al Señor por la oportunidad que me había dado de vivir esos momentos mágicos en mi vida. Mi fe se fortaleció y no me queda mas que decir al Señor ¡gracias, gracias, gracias…¡ Realmente es un don tuyo el poder compartir vida, el haberme llevado a este lugar donde, con tu gracia, se va restaurando Tu imagen en estos hombres y mujeres… tu amor misericordioso.”

Rosa Mercedes Fernández HCR



En principio, acudí al encuentro por mera salida de la rutina, que aquí nos envuelve. No soy practicante, aunque sí cristiano y católico.                                 

Fue todo muy emocionante, y eso que a mí me cuesta bastante emocionarme. Estuvo estupendamente dirigido con los cánticos y la colaboración de todos; a destacar los momentos en que todos estuvimos con las manos entrelazadas y sobre todo la bajada de la cruz a manos de los porteadores.

Hubo dos momentos muy especiales: Uno cuando pude besar la Cruz.

Me vinieron a la cabeza imágenes de mi difunto padre, de momentos estupendos que pasamos juntos; y es como si me dijera que está ahí arriba pendiente de mí.

Otro momento, cuando estreché mis manos con el compañero de al lado y me vino el bajón de sentir que estoy preso y lejos de mi familia, que son los que realmente echo en falta y en ese momento me hubiera gustado estar abrazándolos.



Muy buenas hermanos:

He podido seguir el trasncurso de la visita de la Cruz y el Iconoa la prisión a través de la Web y de los correos que han circuladosobre el evento y no he podido resistirme a devolveros a modo deagradecimiento cuanto ha revertido en mí tal experiencia vivida en la distancia de mi ordenador pero tan cercana en el espíritu.

Sólo el Señor es capaz de transformar la experiencia de la cruz en fórmulas de esperanza y vida. Gracias a quienes habéis puesto vuestro tiempo y generosidad al servicio de la voluntad del Padre Bueno haciendo que quienes no estamos “privados de libertad”, hayamos deseado beber de esa fuente que ha “liberado a los internos”. La catequesis y la acción de garcias nos han llegado por milagro de las nuevas tecnologías para convertir nuestro escritorio en un oratorio.

Muchas gracias hermanos, y un fuerte abrazo en Cristo Resucitado.

Andrés Borrego


Estimado en Dios Trinidad:

Hemos recibido sus noticias y hemos podido entrar en la página web para ver el paso de la cruz por la cárcel. Hemos disfrutado muchísimo y, la verdad es que no sabíamos si había pasado la cruz por el centro y queríamos escribirle para preguntar, así que ha sido una agradable sorpresa, que sin saberlo habíamos compartido desde el deseo y la oración. Nos alegramos. Nosotras también tuvimos el gozo de tener la cruz y lo iconos en nuestra casa, por unos breves minutos, pero suficientes.

Continuamos en contacto. Con nuestro saludo y oración.

Monjas Trinitarias

TARDE DE JUEVES SANTO EN PRISIÓN


La tarde del Jueves Santo los internos de los módulos UTE pudieron estar a solas con el Stmo. ante la custodia; a la entrada del local se habían dejado unas hojas en blanco para que, si querían pudieran escribir su oración a Jesús, sin poner la firma.

Os copiamos algunas de ellas con dos finalidades:

  • para que, si no eres creyente, puedas conocer los verdaderos sentimientos que provoca el encuentro con Dios en sus corazones
  • para que, si eres creyente, además del apartado anterior, reces a Dios con sus palabras por sus intenciones.

Esta página será una manera de unirnos aquellos que estamos separados por los muros de la prisión.

NOTA: Si se te ocurre algún comentario al leer estas oraciones, envíalo a la dirección p.penitenciaria@telefonica.net

EL DELEGADO

(Aquí podéis leer los comentarios recibidos)

PLEGARIAS ANTE EL SANTÍSIMO:

Señor te pido, que cuides de mi familia. Que guíes mi camino y no me tuerza. Dame fuerzas para seguir tu camino; yo confío en Ti.


Señor Todopoderoso, te pido, que con toda tu voluntad, tu me ayudes a encauzar mi vida de una manera digna, y que al mismo tiempo tu seas mi centro. Esto es lo que más deseo, ayúdame Señor.


­­­­­­­­­­­­­­­­­­        Te pido por mi esposa y mis hijos, padres y hermanos, que los cuides y protejas. También por mis tíos y primos. Cuida de ellos porque Tu eres el Padre que todo lo puedes. También te suplico por mí; hazme mejor persona de lo que soy, que pronto esté con los míos. Yo confío en Ti. Gracias Padre nuestro. Amen


Jesús, nuestro Padre, todopoderoso. Te pido con mucha fe y de todo corazón, que me perdones todos los pecados que he cometido. Que te unas a todas las personas que he querido y que quiero. Te ruego que me ayudes a no recaer en las tentaciones, y que me unas a Ti y a mi pareja. Gracias por todo.


Padre mío Jesús, aquí estoy yo, tu hijo, dispuesto a complacerte y a hacer tu voluntad.

Te quiero pedir en el día de hoy, la bendición para mi familia, que los protejas Señor Jesús. Que nos concedas tu perdón. Señor que tengas misericordia conmigo a la hora del juicio. Por favor Señor, que no cumpla los xxx años de condena, que permitas quedarnos con nuestro piso, Señor mío.

Protege a mi mujer en la enfermedad. Líbrame de todo mal, aquí en prisión. Señor Jesucristo, guíame por el buen camino y que salga pronto de permiso. Señor tu eres grande. Yo te quiero. Cuida de mis padres, mis abuelos, mis hermanos y mis tíos.


Señor te ruego por todos los enfermos que hay en el mundo. Haz que los niños que pasan hambre, no la pasen. Que la paz sea posible en todos los países que hoy están en guerra, y para el mundo entero.

Ahora voy a ser un poco egoísta: Te pido, que como pronto estaré en libertad, que pueda reencontrarme con mi hija sin ningún problema.

TE ALABO SEÑOR


Dios mío, sigue dándome fuerzas para continuar estando bien, aunque esté encerrado. Protege a mi familia. Yo la protejo desde aquí. Gracias por todo lo que me has dedo, Señor.

Señor te pido, por mis hermanas, mi madre, y mi hijo.

Señor Jesús, en el día de hoy, te doy gracias por haberme dado la vida y otra oportunidad. Si bonito es ser querido, más bonito es querer.

Tú Señor, todo lo puedes; a Lázaro, lo resucitaste de la muerte, a mí, de algo peor, como es, estar muerto en vida, como lo estaba yo, por eso, te doy gracias.

Dame fuerza para seguir por el buen camino y sabiduría para verlo.


Señor, tu sabes que es lo que yo necesito. Tan sólo deseo y te pido que me ilumines, para que mis palabras y mis actos, y todo en mí, se haga según tu voluntad.


­ Señor, cuida de mi familia y de mí; danos amor y felicidad.

Ayúdame a tomar decisiones difíciles, y guíame por el camino del bien.


JESÚS: Te pido perdón por todo el daño que he causado a todos. Te doy las gracias de que estoy con vida. Por haberme dado otra oportunidad para conocerte. Y, lo más importante, que me has dado la libertad verdadera.

GRACIAS  JESÚS

COMENTARIOS RECIBIDOS

NOS ESCRIBEN TRAS LA PUBLICACIÓN DE LAS PLEGARIAS DEL JUEVES SANTO

Tras la publicación de la plegarias del Jueves Santo hemos recibido varios correos que publicamos a continuación:

He visto el portal y me parece admirable llevéis adelante esta tarea de contactar con los reclusos y estar cercanos a ellos que tanto lo necesitan. He leído los testimonios de Jueves santo, verdaderamente son enternecedores y revelan la presencia de ese Dios que nos habita y nos regenera y reconstruye por dentro. No me ha salido la casilla comentario: pero puedes hacerles llegar a los chicos mi agradecimiento por su testimonio que me ha conmovido.

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Estimado en Dios Trinidad:

Hemos recibido su correo con los hermosos testimonios de oración de nuestros hermanos el día de jueves santo.

También nosotras nos unimos a sus oraciones y las hacemos nuestras para que formen parte de nuestra vida. Gracias por todo. Fraternalmente

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Desde Córdoba me uno a las plegarias que salieron ahí el jueves Santo, en concreto las siguientes:

Señor, tu sabes que es lo que yo necesito. Tan sólo deseo y te pido que me ilumines, para que mis palabras y mis actos, y todo en mí, se haga según tu voluntad.

Señor Todopoderoso, te pido, que con toda tu voluntad, tu me ayudes a encauzar mi vida de una manera digna, y que al mismo tiempo tu seas mi centro. Esto es lo que más deseo, ayúdame Señor.

Señor Jesús, en el día de hoy, te doy gracias por haberme dado la vida y otra oportunidad. Si bonito es ser querido, más bonito es querer. Tú Señor, todo lo puedes; a Lázaro, lo resucitaste de la muerte y a mi de algo peor, como es, estar muerto en vida, como lo estaba yo, por eso, te doy gracias.

Dame fuerza para seguir por el buen camino y sabiduría para verlo.

Si podéis, hacedles llegar que otros que estamos fuera nos identificamos con ellos, tenemos unos sentimientos parecidos y necesidades de Dios iguales

 

ENCUENTRO CON LA COFRADÍA DEL PERDÓN EN EL MOD 7

 

ENCUENTRO CON LA COFRADÍA DEL PERDÓN

El pasado 12 de febrero Pastoral Penitenciaria organizó un encuentro en el Módulo 7 del C.P. entre internos del mismo y la Cofradía de Jesús del Perdón de Jaén.

Uno de los internos nos ofrece un resumen del encuentro vivido esa mañana:

“La comisión elegida por el educador preparó su agenda para el recibimiento de los invitados. Todos los internos estuvimos a la expectativa de su recepción así como de brindarles la mejor atención, recibiéndolos con un fuerte aplauso, respeto y calor humano.

Una vez hechas las respectivas presentaciones pasamos a informarles del Proyecto Educativo que se está llevando a cabo en este módulo, la forma de hacer las cosas y el día a día, así como se mostraron las instalaciones del recinto.

Posteriormente, y a modo de hermandad, jugamos un partido de fútbol sala, que una vez finalizado y tras las fotografías recordatorio oportunas, se proyectó una realización cinematográfica de las Salidas de la Hermandad, en la Semana Santa 2010, en la que nos mostraron los 3 pasos de la misma, en la carrera oficial, por las calles de Jaén.

Estremecedoras imágenes, que cubrieron nuestras retinas, llenándonos de las más entrañables sensaciones de PAZ, AMOR Y DEVOCIÓN, recordándonos a todos la grandeza de la Libertad y la convicción moral que nos une a esta esplendorosa manifestación de FE, el esfuerzo encomiable de los devotos Cofrades, manifestación sublime de sus creencias, fueron rápidamente transmitidas a todos, creando un ambiente de Integración. Plenitud y Confraternización.

Acabada la misma y tras una recíproca entrega de recuerdos de la visita (Pendón por parte de la Cofradía y Olivo por los internos), así como la lectura entrañable de un escrito, por parte de un interno, con un sincero HASTA LUEGO, procedimos a la despedida. “Hasta luego” señal inequívoca de la relación afianzada de los compromisos de hermandad acordados, de unos senderos entrecruzados, así como de consideración y aceptación, que a todos llenan de Esperanza y Amor”.

“Una de nuestras armas es la oración (pedir). No se puede vencer nuestra situación con la sola determinación. Si que hace falta ser determinado, pero determinado en el Espíritu Santo, no en el esfuerzo de nuestra propia carne. El Espíritu Santo es nuestro ayudador, busquemos su ayuda. Apoyémonos en El, no se puedo hacer eso por uno mismo” Joyce Meyer (El campo de las Batallas de la Mente).

NAVIDADES EN EL C. PENITENCIARIO

BELENES REALIZADOS POR LOS INTERNOS

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BENDICIONES DE LOS BELENES

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FIESTAS DE LOS TALLERES

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– EL CUENTO DE NAVIDAD (original de un interno del módulo 3, leído durante la bendición del Belén)

– ASÍ SE ORÓ EN LA MISA DE PRINCIPIO DE AÑO

CRÓNICA DE LA NAVIDAD

Un año más estamos celebrando la Navidad en el Centro Penitenciario de Jaén. Los módulos se fueron ambientando con el montaje de los belenes, todos ellos superándose al de años anteriores ; también en los diversos cursos/talleres se fue celebrando una pequeña fiesta con motivo de la NAVIDAD ; en algunos módulos hubo tiempo para ensayos de villancicos y de la lectura dramatizada del Nacimiento de Jesús acompañada de Diapositivas

Por fin, el día 24, como en años anteriores, el Sr. Obispo nos visitó a las diez de la mañana para pasar por los módulos bendiciendo los belenes, para ese momento se habían preparado unos esquemas de celebración con intervenciones de los internos, al terminar la bendición el Sr. Obispo se hizo una foto con los internos que quisieron 

Al terminar la visita del Sr. Obispo, en el polideportivo se celebró la “Misa de Navidad” para todos los internos/as; excepto para los que viven en el módulo UTE, puesto que ellos no participan en actos comunes con el resto de los internos.

En este módulo se celebró la misa de Navidad por la tarde en un aula, la lectura del evangelio se amplió un poco para que fuese conocido todo el misterio de la encarnación según lo relatan los evangelios; la celebración terminó con una ofrenda a los asistentes

 ASÍ SE ORÓ EN LA MISA DE PRINCIPIO DE AÑO
  
Hemos recogido estas plegarias anónimas que brotaron la primera mañana del año 2011 entre los que estábamos reunidos para la eucaristía.

    Estos arrepentimientos y propósitos son tan auténticos como suelen ser los delitos por los que son acusados o condenados, porque Dios es capaz de hacer florecer el yermo y convertir el desierto en un estanque, nuestra tarea es cultivar estas semillas de “esperanza” que Dios puso en sus corazones al alborear un año nuevo.
    Así se oró durante el acto penitencial

DE MI VIDA PASADA, SI PUDIERA, QUEMARÍA

  • No haber podido tener muchas mas atenciones con los míos.
  • Todo el sufrimiento que ha causado a mi familia y a todos los seres queridos que tanto daño he causado, en especial a mi madre y a mis hijos, sólo pido a Dios que esté con ellos. Os quiero.
  • Toda la droga que me he metido en mi cuerpo, que no ha sido poca desde los 14 años, hasta los treinta y tantos años que tengo, aunque por ello tengo mucha ira por hacer sufrir a mi familia.
  • La sobredosis que tuve en uno de los meses de este año, que casi me muero. El sufrimiento de mi mujer, la droga, la educación que le ha dado a mi hijo.
  • Quemaría todos los años que he estado consumiendo drogas y todos los sufrimientos que le dado a mis seres queridos.
  • Pedirle a mi familia que me perdone.
  • La violencia, el alcohol, el tabaco, la envidia, el odio, el rencor, las guerras….
  • El daño que le he hecho a mi familia.
  • Los recuerdos malos y mi adición a las drogas y el rencor a mis amigos y compañeros que me han abandonado, en concreto a mi novia. Gracias Señor.
  • Mi vida de delincuencia y pasar por la cárcel.
  • Haber probado la droga y engancharme. Haberme alejado de mi familia y de los que me querían. Haber hecho tanto daño y provocar tanto sufrimiento a personas inocentes.
  • Quemaría todo lo malo que he hecho, todo el mal que el hecho a algunas personas, sobre todo haber entrado en la cárcel que ha sido una experiencia que nunca se me olvidará.
  • Todo el daño que he hecho con las drogas y todo el sufrimiento que han pasado mi familia, mi mujer y mis hijos.
  • Los engaños que a mi mujer, y lo que me ha traído aquí y alguna cosa más que ahora no recuerde, de corazón.
  • Quemaría todo el mal que he hecho para personas que no se lo merecían y el que me he hecho yo a mi mismo.
  • Consumir droga, robar y el pecado más grade: el adulterio.
  • El haberme portado mal con mi familia.
  • Quisiera borrar de mi vida del año pasado haber estado aquí y lo que me espera para el nuevo año.
  • La desgana de vivir, una agresión a una persona muy querida, la poca comunicación con mi familia, la adición a toda clase de drogas. Haber hablado mal de mi padre.
  • Todas mis penas, mis malos sentimientos, mis vicios, algunas costumbres malas y malos tratos con los demás.
  • Todos los errores que cometí y todos los malos pensamientos y todo el daño que he causado, todas mis adiciones y problemas.
  • Haber consumido droga.
  • Mis entradas en la cárcel. Todos los disgustos que le he hecho a mi familia. Cortar la relación con viejos amigos.
  • El dolor que sufro y el estar pronto con mi familia.
  • Todo lo malo que me he hecho y que he hecho a mi familia y a mis amigos.
  • Quisiera borrar el amor que siento por mi exmujer y poder olvidarla como pareja y no como madre de mis hijos, que lo es.
  • No me gustaría ser el de antes de mala persona y me gustaría cambiar a bueno.

     En el momento de las preces de los fieles se presentaron a Dios estos deseos  para que Él nos ayude a realizarlos

EN EL AÑO QUE VIENE PROMETO A DIOS

 

       Prometo entregarme a Él y rezarle todos los días para que me de fuerzas de voluntad.

       Voy a salir de aquí lo antes que pueda.

       Rehacer mi vida y formar una familia y hacer abuela a mi madre.

       Ser responsable y darle a mi familia todas las alegrías posibles.

       Prometo intentar poder estar con mis hijos y mi familia y apoyarles en todo y no decepcionarles más porque son mi familia.

       Me comprometo a no hacer más daño a mi familia y demostrarle que soy otra persona nueva.

       Querer más a los míos, escribir más a mi padre, dejar las drogas, intentar ser más comunicativo y tener más ganas de vivir.

       Estar junto a la mujer que más quiero y darle la felicidad que no le dí y hacerla feliz para siempre.

       Poner de mi parte y cambiar, no discutir con los míos ni con los demás. Ser más feliz. Luchar más en la vida.

       No usar la violencia, paz y amor, y no beber jamás. Ayudar al prójimo.

       Intentar cambiar todo lo que me ha traído a prisión y ser un hombre de provecho y tratar bien a mi familia.

       No consumir cocaína y ser persona de provecho y estar con mi mujer más tiempo que antes.

       No volverme a tropezar en la misma piedra. Pero si tropiezo saber afrontar y apoyarme en mi familia.

       Ser una persona nueva y darle a mis seres queridos todo el amor que se merecen, y el día que pueda intentar pedirles perdón a todas las personas a las que he hecho daño y como no, AMAR.

       No dejarme arrastrar otra vez por el mundo de las drogas y de la delincuencia. Luchar por mis hijos y mi mujer y toda mi familia.

       Amor, felicidad, paz y vida en Cristo Jesús, sin amarguras.

       Ayudar a los demás, quererme a mí y a los demás. Ser fuerte y aceptar la vida. Tener esperanza. Luchar por mi vida.

       Seguir luchando día a día para no drogarme, dar ejemplo como padre y esposo, no bajar nunca la guardia y ser honesto.

       Cambiar y ser otra persona y prometer hacer feliz a mi familia, que es la que tengo y a mi futura mujer y mi sobrina.

       Dejar la droga y llevarme bien con mi familia y mis seres queridos.

       Prometo intentar no drogarme y hacer feliz a mis seres queridos y también pido tener un hijo/a con mi mujer, que es nuestra mayor ilusión: ser padre por 1ª vez, porque es la mujer que yo he elegido para que sea la madre de mis futuros hijos, por eso espero y deseamos tener el primero este año, es lo único que pido, y libertad.

       Cambiar mi actitud hacia todas las personas y hacer felices a mis seres queridos.

       Hacer feliz a mi mujer y a mis hijos, no hacer lo que ha traído aquí.

       Prometo cambiar y no fumar en todo el año y querer más a mi familia.

       Vivir una vida digna y escuchar más a las personas que de verdad me quieren.

 

 

EL CUENTO DE NAVIDAD (original de un interno del módulo 3, leído durante la bendición del Belén)

 

CONFIRMACIONES 2010

Por primera vez el Sr. Obispo ha administrado el sacramento de la Confirmación en el C.P. de Jaén.

El pasado día 10, a las 10’00 h. comenzaba la celebración de la eucaristía en la capilla del Centro. Nos habíamos reunido los padrinos (entre ellos varios voluntarios del equipo de esta Delegación y funcionarios del módulo 7), los confirmandos (13 internos y una voluntaria del equipo), internos del módulo 7 invitados por los compañeros que se confirmaban, el resto de voluntarios de Pastoral; los familiares no fueron autorizados para ese momento.

Previamente el viernes anterior habíamos celebrado el sacramento de la Penitencia y el ensayo de la ceremonia.

Como Cornelio con su familia llamó a Pedro para que viniera a su casa, igualmente nosotros habíamos llamado a nuestro Pastor para que viniera a imponer las manos a estos fieles suyos e invocara sobre ellos la plenitud del Espíritu.

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Iniciamos la celebración con un canto pidiendo a Dios que abriera los cielos sobre nosotros, su pueblo; en el acto penitencial se fueron escuchando nuestras confesiones particulares:

Yo confieso que he pecado mucho de omisión, cuando he vivido un tiempo alejado de Dios; y sólo volvía a él para pedirle algo.

Yo confieso que he pecado de pereza cuando he dejado de hacer o he retrasado lo que debía hacer.

Yo confieso que he pecado mucho de palabra cuando he descargado insultos contra mi familia, sobre todo, cuando esto lo hacía delante de mis hijos.

Yo confieso que he pecado de impaciencia y no he aceptado las debilidades de los demás.

Yo confieso que he pecado mucho de obra cuando he atentado contra la vida que Dios me ha dado con las drogas o el alcohol.

Yo confieso que he pecado mucho de palabra cuando he mentido, más aun, cuando he mentido con juramento.

Yo confieso que he pecado mucho de obra cuando he robado lo ajeno y sólo pensaba en mi necesidad.

En esta confesión, no sólo ante Dios, sino también ante los hermanos reunidos, participábamos todos: los confirmandos, los padrinos, los invitados, los sacerdotes, el Sr. Obispo. Nos sentíamos unidos por la humildad de reconocer nuestro pecado personal.

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Si hacía calor en la capilla por la temperatura que de esa mañana de julio, más fuego aun ardía en los corazones de todos cuando el Sr. Obispo fue imponiendo las manos y crismando con la señal de la cruz a cada uno de nuestros hermanos.

          Entre las preces de los fieles, además de las indicadas por el ritual, se escucharon otras escritas por  los internos:

Le pido a Dios tiempo para poder pedir perdón a las personas que he hecho daño.

Por todos los presos, para que nos ayude a sobrellevar bien nuestra condena y a pensar que cada día nuestra libertad está más cerca

Le pido a Dios que nos devuelva la fe en nosotros, para poder creer en los demás

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En el momento de las ofrendas, los internos fueron presentado el pan, el cáliz, las flores, la concesión de un primer permiso, uno de los diplomas entregados por Pastoral al terminar los cursos, unas fotos de la convivencia que Pastoral organizó en el Santuario de Guadalupe con alumnos de la SAFA de Úbeda, las cadenas rotas que la imagen de Ntra. Sra. de la Merced tiene en sus manos, por último, un interno del módulo 7 entregó un crucifijo hecho de marquetería, que después fue regalado al Sr. Obispo como recuerdo de esta celebración.

Llegó el momento de compartir la paz que cada uno habíamos recibido en nuestros corazones; todos intercambiamos los abrazos: funcionarios, internos, laicos, sacerdotes, Obispo. Realmente Jesús es el Cordero que quita el pecado que divide a los hombres.

La seguridad de que nada es imposible para el Dios que nos fortalecía en la comunión nos quitaba el miedo, las dudas ante el futuro.

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Es verdad que una foto no puede expresar tanta emoción y gracia vividas esa mañana, pero la foto nos serviría como testigo de ese acontecimiento que había sucedido dentro de la prisión; así lo pidió el Sr. Obispo y así fue. Todos juntos en una foto de familia de Dios.

El canto final fue una afirmación: El Sr. Obispo, la Iglesia, Dios puede contar con nosotros, los que vivimos por el tiempo de la condena en la cárcel de Jaén, los que trabajamos en ella como funcionarios y los que evangelizamos en ese lugar, enviados y en nombre de la Iglesia.

Por último, el Sr. Obispo les regaló a los confirmados el evangelio de Marcos, la vida de Lolo y nos invitó a todos a unos refrescos y aperitivos, tomados del economato, aunque él no pudo acompañarnos porque se iba a visitar al padre enfermo de un sacerdote.

La alegría, los cantos duraron hasta el momento en que había que volver al módulo.

Gracias al Espíritu Santo y a todos los hombres que han hecho posible esta celebración del sacramento de la CONFIRMACIÓN


En esta ocasión no ponemos oraciones propiamente dichas, sino cómo los internos que se iban a confirmar justificaban su petición y cómo vivieron aquel momento. Contemplemos lo que el Espíritu estaba haciendo en sus corazones.

¿POR QUÉ ME CONFIRMO?

Los que se iban a confirmar justificaron su decisión con estas expresiones:

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Aunque he estado mucho tiempo alejado de Dios, El no lo ha estado de mí, y gracias a El, he encontrado el camino y deseo continuarlo, haciéndoselo saber a todos.

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Porque necesito que se refuerce mi fe en Cristo nuestro Señor  y ser más cristiano.

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He comprobado que Dios es el único camino que uno debe seguir, si de verdad se quiere cambiar de vida.

Siempre pienso que si El lo dio todo por nosotros, ¿por qué no lo voy a dar todo por El.?

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Estoy haciendo un curso que se llama “CATECUMENADO”  Cada día estoy mas contento. En paz conmigo mismo; la alegría que tengo ahora. Hace muchos años la había perdido pero con la ayuda de Dios, la he vuelto a recuperar. Con lo poco que tengo soy feliz

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Al ingresar en prisión y recapacitar sobre mi vida pasada, me di cuenta de lo alejado que estaba de DIOS, pero El, me estaba siempre con los brazos abiertos como el Padre al hijo pródigo.

Afortunadamente he vuelto ha encontrar mi camino y espero con ilusión el día de mi Confirmación.

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Soy católico y quiero seguir el camino que mis padres me enseñaron desde pequeño: Seguir el Sendero del Señor y practicar su Palabra.

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Había perdido el rumbo de mi camino y gracias a la Pastoral, lo he vuelto a encontrar

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He sido bautizado, he hecho la Primera Comunión y ahora que puedo decidir por mi mismo, quiero reafirmar y confirmar mi fe en Jesucristo y seguir su camino.

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Hace tiempo dejé a Dios, apartándolo de mi lado;  pensé que no lo necesitaba. Aunque sé que ha sido un error, estoy convencido que Dios no condena a nadie y no duda en perdonar. Por eso, cuando me encontré aquí, entre rejas, me di cuenta que había perdido mi camino, el que debo seguir y así estar en paz con Dios.

Ese es el motivo de mi asistencia a la catequesis para la confirmación .Deseo que usted confirme mi fe.

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Quiero confirmarme para seguir el Camino de Jesús. Lo perdí hace tiempo, para seguir uno equivocado, y ahora que lo he vuelto a encontrar, no quiero perderlo, sino estar en El toda mi vida.

Lo voy a cumplir porque es lo más bonito que me ha podido pasar.

El encuentro con Jesús y hacer su voluntad es lo mejor que hay en esta vida.

         ************

CARTA DE UNA VOLUNTARIA DEL EQUIPO DE PASTORAL

Le escribo para comunicarle mi deseo de confirmarme con los internos del Centro Penitenciario de Jaén II, ya que llevo dos años como voluntaria de Pastoral Penitenciaria y siento que ha llegado el momento de hacerlo.

          Me siento más segura que nunca de dar este paso, mis sentimientos al realizar esta labor se han magnificado y pienso que mi fe en este momento aflora por mis poros y es hora de dar un paso más que me lleve a experimentar lo que un verdadero cristiano siente por nuestro Señor y su casa (Nuestra Iglesia).

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Con estas palabras explican los confirmados

la experiencia de aquella mañana de la CONFIRMACION

 

          “Cuando iba para la Capilla estaba tranquilo, pero cuando comenzó la ceremonia me fui emocionando hasta el punto que tuve que controlarme para no llorar y así estuve hasta el final.”

          “Lo viví muy intensamente y pude ver lo mejor de las personas, porque ese día no hubo Obispo, ni curas, ni funcionarios, ni voluntarios, ni presos, ahí estaba un grupo de Personas, de Buenas Personas, un grupo de Cristianos.”

          “Recibí el calor y el amor de cada uno de los allí presentes, ese día recibí una inyección de vida, una inyección de Fe, fue tanto lo que recibí que no tengo palabras para expresarlo; Sólo Dios sabe lo que recibí, y a El le estoy agradecido porque sé que está  conmigo y que nunca me va a dejar.”

          “Ayer recibí el Espíritu Santo y me siento muy contento de haber encontrado a Dios y, aunque en algún momento eché en falta a mi familia, al momento me dí cuenta de que no estaba sólo y que mi familia estaba allí y, al momento, me puse contento y agradecido de pertenecer a la Familia de los Cristianos. Para mí ha sido el momento más importante de mi vida como cristiano y quiero agradecer a todos los que han hecho eso posible, porque para mí son un ejemplo a seguir y siempre ocuparán un lugar privilegiado en mi corazón durante el resto de mi vida”… “De verdad que os quiero con todo mi corazón, con mucho cariño”. M.M.

“Me ha parecido una experiencia extraña y, al mismo tiempo, agradable. Nervios y mucha alegría son las sensaciones que más he sentido y ahora me siento diferente”. J.F.R.

          “Para mí fue una cosa muy bonita y única, una experiencia inexplicable y aunque se echa mucho de menos a la familia, gracias a la Pastoral y Funcionarios que nos acompañaron, lo hicieron más llevadero. Para mí una cosa muy bonita e inolvidable. Gracias por todo a la Pastoral y a todos los que nos acompañaron”. J.G.C.

 

          “Ha sido profundamente emocionante, en ciertos momentos me sentí libre y muy cercano a Dios y a todas las personas allí reunidas.”

          “Es cierto que hubo un momento de soledad, pues sentí nostalgia de mi familia, sobre todo de mis hijos y mi querida mujer. Pero gracias a mis padrinos D. Manuel y Mª José (ellos fueron mi familia en ese momento), a Lerma que fue mi acompañante y al resto de compañeros, Pastoral Penitenciaria y al Sr. Obispo, me sentí querido y en paz con Dios y con el mundo”. A.C.G.:

          “Una frase que nunca se me olvidará fue la de mi madrina Dña. Antonia, dijo: “…he sentido más nervios que en la confirmación de mi hijo…”. Esa frase  me llegó a lo más profundo de mi corazón”. Haciendo una reflexión, pienso cómo una persona que apenas nos conoce, que sólo nos ve como personas, que no le importa lo que hemos hecho, puede sentir eso por mí.”

          “ Ahí es cuando confirmo que Dios es grande y se manifiesta con su amor a través de las personas y nos hace sentir que El nos perdona y nos lo hace llegar por medio de sus hijos, nuestros hermanos que en este caso son Dña. Antonia, D. Jesús, Dña. Carmen, D. José Luis, Dña. María Luisa, Dña. María José, Dña. Emilia, D. Manuel, D. José Luis Domínguez, Dña Luisa, en fin, todas las personas de la Pastoral, Funcionarios, que en un día tan especial para nosotros, están a nuestro lado; dejan sus quehaceres, sus familias, su tiempo, para estar con nosotros ya que desgraciadamente nuestra familia no puede hacerlo. Ahí están ellos, que al fin y al cabo también son nuestra familia”.

          “¿Quién hace esto posible?. Dios, Jesús que su amor, su pasión por nosotros es tan grande que con estos gestos lo pone de manifiesto diariamente”. A.G.R.:

 

          …”y con una tremenda emoción al sentirme con todas y cada una de las personas que estuvieron allí presentes. Tan querido y acompañado como si me hubiesen acompañado las personas más queridas de mi propia o verdadera familia…”. J.M.G.:

 

          “Para mí fue un momento muy esperado. Sentí como las palabras que decía el Sr. Obispo me llenaban de paz y felicidad a la vez que mi corazón se abría a Dios Padre:” 

          “En el momento en que el Obispo nos transmitió la bajada del Espíritu Santo, sentí una felicidad y se me llenó el corazón de espíritu libre y las ganas de hacer el bien a todas las personas que lo necesiten.” 

          “Hubo un momento en que me eché a llorar y eso para mí significa que Dios me tocó con su mano y me dijo: Ponte en camino, y eso es lo que voy a hacer: extender la palabra de Dios”. J.J.

          “Todo comenzó cuando D. José Luis nos invitó a apuntarnos al taller de CAT. Al principio no sabíamos lo que íbamos a hacer en ese taller, pero cuando D. Juan Cózar y Dña. María Luisa empezaron a dar el taller y empezamos a ir y a encontrarnos todos los lunes por la tarde y compartir en una fría habitación un rato con Jesucristo y cuando salíamos, nos encontramos con una ganas de seguir luchando mucho mayor. A mí, personalmente, me revolucionó el alma.

          Durante el año hemos ido conociendo la vida de Jesús y cada semana con más ganas, hasta que un día nos dijo D. Juan que nos íbamos a confirmar. Nos explicó en qué consistía y para mí, cuando llegó el sábado, estaba supernervioso y cuando llegamos a la Capilla y habló nuestro Obispo D. Ramón y los sacerdotes y todos los allí presentes y ni la gran alegría que allí había, me parece que ha sido uno de los días más felices de muchos tiempos.

          Ha llegado a mi vida la paz y la felicidad que necesitaba mi alma y así poder seguir a Jesús.” R.E.A.

 

          Ha sido una gran experiencia que volvería a repetir cuantas veces fuese posible. Ya desde la tarde anterior en la que fui invitado para un ensayo, fue maravilloso. Al día siguiente, sábado, el día en que me confirmaba, la espera me desesperaba. Yo estaba preparado (aseado) desde las ocho de la mañana. Me sentía algo nervioso y con ganas de que nos llamasen para ir a Capellanía.”

          “Una vez, según entraba y bajaba las escaleras para la entrada a la Capellanía fue todo una fiesta en mi corazón una emoción venía, un sentimiento… y es que hay tantas personas buenas en el universo. Se me acercaban todas las personas conocidas para abrazarme, saludarme, darme un beso y amor, cariño”.

          “No recuerdo haber tenido un recibimiento de este tipo jamás en la vida. Intenté estar tranquilo en cada acontecimiento puesto que no existía motivo alguno para no estarlo. El señor Obispo, una persona muy simpática, muy agradable, nos contaba anécdotas que nos hacían reir. Por parte de los dos sacerdotes fue una misa en armonía, sus mensajes me llenaron bastante. Terminada la celebración comenzó otra nueva fiesta de fotos, abrazos y un gran banquete para refrescarme la boca y degustar unos variados entremeses. Una maravilla”. P.E.

          “Para mí ha sido uno de los momentos más agradables de mi vida. Me he emocionado mucho por cómo se dirigía el Obispo con tanta paz y amor que transmitía cuando hablaba. Me emocioné mucho y me encontraba lleno de alegría y de paz”. E.B.M.