CONVIVENCIA CON LA PARROQUIA DEL SAVADOR

ÁLBUM DE FOTOS

SÁBADO 15 DE FEBRERO DE 2020

Un año más hemos realizado una convivencia organizada por el equipo de Cáritas de la parroquia de El Salvador de Jaén y Pastoral Penitenciaria, como se dijo durante la jornada por un miembro del equipo, tenemos mucho que aprender de los internos. Tenemos que hacer que la misericordia no sea una debilidad, como se pueda entender por nuestra sociedad, sino una fortaleza. El conocernos, el que veamos que no estamos solos, es beneficioso para todos. Jesús nos lo dice:”Venid vosotros, benditos de mi Padre … Porque estuve en la cárcel y vinisteis a verme” (Mt 25, 34-36)

Desde que nos reunimos en el desayuno, percibimos un ambiente distendido y cálido al mismo tiempo. Los saludos fueron afectuosos y las conversaciones desenfadadas y amigables.

Algunos de los internos se sinceraron rápidamente, mostrando una actitud muy positiva y respetuosa. Y como manifiesta una voluntaria del equipo, que ha participado este año por primera vez, ha sido una experiencia muy enriquecedora, viendo que todos somos personas con necesidad de conversación, de reflexión y cariño, emocionándose al conocer parte de sus historias.

La visita al Castillo transcurrió tranquilamente y mostraron bastante interés. Se lo pasaron muy bien.

Al llegar a las dependencias parroquiales, el tono de la jornada se mantuvo e incluso mejoró, lo que nos ha llevado a opinar que quizá haya sido una de  las mejores que se han realizado con este equipo de Cáritas.

El ambiente fue cálido y afectuoso por todos los presentes, quizá, como un interno dijo en varias ocasiones, porque “se encontraban a gusto”.

La participación de las jóvenes de Kairos aportó un toque de frescura y desenfado que animó el último tramo de la convivencia, siendo su testimonio también muy favorable a la misma.

Nuestra valoración es muy positiva y estamos dispuestos a continuar con la celebración de estas jornadas, siempre que la Pastoral Penitenciaria nos requiera.

Equipo de Cáritas de la parroquia de El Salvador de Jaén

Testimonios del grupo Kairos

Paula: Me impactó mucho ver que todos eran muy jóvenes. D. José Luis, el sacerdote, nos habló como Dios está ahí para ayudarlos, guiarlos, cuidarlos. Me di cuenta de que al escucharlos aprendería mucho de ellos.

Ana: Una experiencia muy bonita para nosotras, el  escucharnos mutuamente fue muy gratificante, me llevé una nueva imagen de estas personas. Fue un momento cálido, agradable y cómodo con todos.

Lorena: Se fueron los prejuicios que tenía antes de conocerlos, todos nos necesitamos para aprender, mejorar, crecer y seguir caminando. Y darnos cuenta de que no estamos solos.

Raquel: Al llegar estaba un poco nerviosa, pero enseguida me sentí arropada por el ambiente familiar que allí se vivía. Reflexionamos sobre la importancia de nuestras actuaciones que nos llevarán por un camino u otro. Y saber que Dios nos quiere a todos, a pesar de los fallos que vamos cometiendo en nuestra vida

Testimonios de acompañantes

Pilar: Cuando llegué me dio un vuelco el corazón, algunos podían tener la edad de mis hijos!! Dialogamos y escuchamos algunos  testimonios de sus vidas desgarradas, como alguno comentó , por juntarse con malas compañías se veía afrontando una dura situación.  A algunos de ellos sus familias les ayudan y esperan. A otros su familia los han abandonado y se han visto en la calle.

Gran labor la que los voluntarios de Cáritas y la Delegación Penitenciaria hacen con estos chicos,  ya que algunas de las personas reclusas, además de hacer frente a la falta de libertad se tienen que enfrentar a la soledad, al rechazo, a la ausencia de cariño, el no ser escuchados sus problemas, sus necesidades… Este encuentro ha dejado una gran huella en mi corazón.

Yolanda: Ese día una pregunta que D. José Luis me hizo  ¿Por qué has venido esta tarde aquí? En aquel momento,  dos razonamientos. Como acompañante del grupo Kairos,  estaba cumpliendo con mi responsabilidad de acompañar a un grupo de chicas adolescentes. Como cristiana, acogida y entrega a unos hermanos nuestros con una necesidad,  la visibilidad.

Hasta ahí todo lo que yo creía. Pero había  otra razón para estar allí esa tarde. Cuando te pones en manos de Jesús nada queda sin un para qué, lo que no me esperaba que se produjera allí. Un reencuentro muy emocionante con una persona joven de mi familia. Lágrimas,  sorpresa, incredulidad, cariño,  emoción, perdón… El testimonio de este chico desgarrador y emotivo,  de fortaleza,  de superación,  de querer seguir luchando, de perdonar y VIVIR.

Para ellos un pequeño recuerdo de aquel momento,  una bolsita que contenía un Rosario misionero,  una pulsera con la cruz TAU, cruz cristiana signo de conversión y de penitencia,  de protección de Dios y de salvación de Cristo y una imagen  en color con un mensaje de la Palabra de Dios.

Mi oración por cada uno de las personas que allí participaron, especialmente por C. G. Gracias Señor!!!

LA IGLESIA ESTARÁ SIEMPRE A VUESTRO LADO

El día 15 de febrero los internos del C.P. realizaron una salida-excursión a Jaén; invitados por el grupo de Cáritas de la Parroquia del Salvador.

Un grupo de la Parroquia del Salvador, junto al Capellán y los voluntarios de Pastoral Penitenciaria recibimos a los chicos en la sede de esta Deleghación; una vez que nos presentamos y saludamos, fuimos a desayunar. Los churros, tostadas, chocolate y café, nos dieron fuerzas para emprender nuestro recorrido turístico al Castillo de Jaén.

Aparcados los coches y viendo el panorama, los internoss no cesaban en exclamaciones, ya que la mayoría no conocían el Castillo. Las explicaciones de la guía, que nos estaba esperando, nos hicieron adentrarnos en siglos pasados; conforme se iban visitando las distintas dependencias el interés y la admiración crecían, creciendo a su vez las relaciones entre unos y otros.

Visitamos “La Cruz” y contemplamos la ciudad de Jaén. Todos se querían hacer fotos en los lugares más insólitos, eran niños que disfrutaban de un día maravilloso.

Los coches nos llevaron a la Parroquia del Salvador, fuimos recibidos por el resto de voluntarios de Cáritas y por el Párroco, que nos dirigió unas bonitas palabras de acogida “…en esta Parroquia, siempre seréis bien recibidos, contad con todo aquello que podamos hacer por vosotros, ¡ojalá! vengáis después de vuestra libertad. La Iglesia estará siempre a vuestro lado…”.

Buenos aperitivos y apetitosa comida, que los chicos comieron con placer y no digamos los dulces y bombones. Desde el principio de la comida empezamos a contarnos nuestros sentimientos de la mañana.        En los comentarios de ellos aparece parte de lo que allí se dijo.

Terminamos con la celebración de la Santa Misa, en un clima de fraternidad especial, la parroquia de El Salvador en verdad estaba DE MISIÓN en las periferias.

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