NUEVOS TESTIMONIOS Y VIDEO TRAS LA ENTRADA DE LA CRUZ DE LOS JOVENES

NUEVO VIDEO SOBRE LA ENTRADA DE LA CRUZ EN PRISIÓN  Y TESTIMONIOS DE INTERNOS Y VOLUNTARIOS

(Realizado por Miguel Ángel en el Módulo 3)


Sin duda alguna, esa cruz tiene algo muy especial que sobrepasa lo normal. En el mismo instante que tuve el privilegio de ser uno de los porteadores, la energía y fuerza que me trasmitió la Cruz, fue muy intensa, mágica, cristiana.

Todos los reunidos a su entorno, estábamos muy emocionados, conscientes de que en ese momento vivíamos algo único, grande, que sobrepasaba nuestro cuerpo y se introducía con fuerza en nuestro corazón, transformando nuestra alma.

Un momento que me emocionó sobremanera, fue, cuando todas y cada     una    de las personas reunidas en el pabellón, una a una rendimos homenaje a     la Cruz. Algunos besaban el madero, otros le acariciaba con las manos.      Todos con fe y devoción a Dios. 

ANTONIO CAMACHO



1) Los sentimientos han sido muy profundos; yo tenía una inmensa alegría interior. La lectura de las cruces, especialmente la que yo leí. Estaba escrita por una persona a la que estoy unida sentimentalmente. Cuando la escogí, me decía mucho. Sin yo saber que estaba escrita por él, la persona con la que iba a compartir mi vida. Fue una sensación de paz grandísima.

2) Los momentos más emotivo para mí, fueron dos. El primero cuando bajaba la Cruz por las escaleras del Polideportivo; impresionante escuchar a todos cantar, gozando del momento, y saber que millones de personas habían tocado esa Cruz que nosotros teníamos ahí.

El segundo, cuando besé y abracé la Cruz. Me subió como una fuerza. Y a la vez, le pedí muchas cosas: Perdón por nuestros pecados y por esas cruces que llevamos a la espalda. La emoción, con esas lágrimas que derramábamos y que hoy vuelven, recordando los momentos tan intensos vividos. Esas canciones que nos llegaban al alma y nos llenaban de gozo.

Bendito sea Dios por darnos el privilegio de participar en algo tan bonito y que tanto bien nos ha hecho.

MUCHAS GRACIAS.

AMEN

JOSÉ GUTIÉRREZ CUBILLO y Mª CATALINA DIAZ CANO 



Buenos días D. José Luis: Usted nos pidió un comentario sobre la celebración de la Cruz. He dudado en hacer el comentario a la celebración de la Cruz porque no encontraba las palabras adecuadas para explicar el cúmulo de sentimientos que se agolparon ese día dentro de mí. Me impresionó mucho ver y sentir a tantas personas de distintas edades y diferentes clases sociales unidas en la Cruz de Cristo y de su amor y desde lo hondo de mi corazón brotó una oración interna y emocionada de acción de gracias a Dios. Fue grandioso el momento en que la Cruz entró en el polideportivo y sentir la acogida tan extraordinaria y emocionante de todos los presentes.

Supongo que esto lo habrán sentido todos. Pero hoy yo me he puesto a escribir estas líneas porque termino de leer los testimonios que los internos han dado en la evaluación del Curso de Biblia y ahora si que puedo decir a todos que me siento emocionada y agradecida a Dios. Las contestaciones de ellos han llenado mi alma de distintas emociones. Este curso para mí ha sido muy gratificante y he aprendido a valorar y tomar conciencia de este sector de la sociedad, que para mí estaba totalmente olvidado.

Quisiera que estas líneas sirvieran para agradecer a todos la ayuda y el cariño recibido, no solo de los internos, sino de una manera muy especial a usted y al grupo de voluntarios ya que en estos últimos he encontrado apoyo, cariño, ayuda. Doy gracias a Dios por todos los que he conocido, ya que para mi son como una continuidad de mi familia.

No puedo dejar de poner aquí algunos de los testimonios (hay muchos) del último apartado de la encuesta de los internos:

 – Cada fracaso, nos enseña a aprender algo

 – Dios es amor y te quiero como hermano

 – Si todos fuésemos mejores personas, en el mundo habría menos sufrimientos 

Termino dando también las gracias a la Virgen Santísima, (no me podía olvidar de Ella) puesto que con su intercesión ha hecho posible que hoy yo me sienta feliz. 

                             Un abrazo Josefina



“La Cruz de la Juventud también estuvo allí”

“Quiero compartir la experiencia de fe vivida en la prisión de Jaén con motivo de llegada a la misma. de la Cruz de la Juventud, esa cruz que ha recorrido kms y kms a lo largo y ancho del mundo…

Llegó el sábado, la hora señalada las 10 de la mañana, el sol estaba tímido y corría un aire fresquito. Desde mucho antes estábamos los voluntarios de Pastoral Penitenciaria junto con los de Caritas en la prisión, todo estaba a punto; en los módulos de donde saldrían los internos había mucho nerviosismo.

Por fin hace la entrada en el patio central el furgón que trae la Cruz, el icono de la Virgen y el del Santo Rostro ¡ya estaba en la cárcel¡

Un grupo de unos 20 jóvenes del movimiento JMJ fueron quienes llevaron la Cruz hasta la puerta de entrada a los patios interiores del centro, aquí los voluntarios nos hicimos cargo de la Cruz y los iconos hasta la puerta que da a las cocinas, donde nos sustituyeron los internos.

El patio, limpio, hablaba mucho del lugar que estábamos pisando. Al final de este recorrido, se abrió una puerta grande y otros internos tomaron el relevo para llevar la cruz por los pasillos amplios, brillantes, fríos… mucho silencio durante este recorrido…

El polideportivo estaba adornado para la ocasión. Al aparecer la cruz y los iconos una salva atronadora de aplausos nos recibe, frases alusivas al momento eran coreadas por todos… y empezamos a vivir un momento especial…

La celebración muy bien preparada.. ellos cantan con mucha energía canciones alusivas a su situación, a la necesidad de perdón, de una mano amiga, de sumergirse en la Cruz del Señor, de un tiempo nuevo… todo ello alternado con textos de las diversas cruces que Jesús tuvo en su vida. y ellos, los internos, iban leyendo las cruces propias que habían plasmado en las cartulinas de la catequesis, estaban puestas a los pies de la Cruz… la emoción, el rezar profundo, el silencio, los gestos, todo ello creó unos momentos mágicos de fe… las miradas, el brillo de los ojos, las lagrimas… el apretón de las manos, ese Padrenuestro rezado por todos…, esas mujeres con las que comparto mis tardes de los jueves estaban allí entregándose a la gracia…se despertó en mi un sentimiento, una emoción especial, un sentirme cerca de esos hombres y mujeres que encontraban la paz en esa Cruz grande, desnuda, cargada de las historias de tantas personas que a lo largo de su recorrido han depositado en ella.

Al finalizar nos acercamos todos, internos, funcionarios, voluntario a adorar la Cruz ¡cuánta devoción, que unción se vivía…!

Los jóvenes que acompañaban la Cruz, lloraban, miraban, no hablaban… los funcionarios impresionados, un acto así era impensable en ese lugar… éramos casi 100 personas…todos sobrecogidos, emocionados y rezando juntos.

Y la Cruz se marchó… Y yo, conmovida profundamente, daba gracias al Señor por la oportunidad que me había dado de vivir esos momentos mágicos en mi vida. Mi fe se fortaleció y no me queda mas que decir al Señor ¡gracias, gracias, gracias…¡ Realmente es un don tuyo el poder compartir vida, el haberme llevado a este lugar donde, con tu gracia, se va restaurando Tu imagen en estos hombres y mujeres… tu amor misericordioso.”

Rosa Mercedes Fernández HCR



En principio, acudí al encuentro por mera salida de la rutina, que aquí nos envuelve. No soy practicante, aunque sí cristiano y católico.                                 

Fue todo muy emocionante, y eso que a mí me cuesta bastante emocionarme. Estuvo estupendamente dirigido con los cánticos y la colaboración de todos; a destacar los momentos en que todos estuvimos con las manos entrelazadas y sobre todo la bajada de la cruz a manos de los porteadores.

Hubo dos momentos muy especiales: Uno cuando pude besar la Cruz.

Me vinieron a la cabeza imágenes de mi difunto padre, de momentos estupendos que pasamos juntos; y es como si me dijera que está ahí arriba pendiente de mí.

Otro momento, cuando estreché mis manos con el compañero de al lado y me vino el bajón de sentir que estoy preso y lejos de mi familia, que son los que realmente echo en falta y en ese momento me hubiera gustado estar abrazándolos.



Muy buenas hermanos:

He podido seguir el trasncurso de la visita de la Cruz y el Iconoa la prisión a través de la Web y de los correos que han circuladosobre el evento y no he podido resistirme a devolveros a modo deagradecimiento cuanto ha revertido en mí tal experiencia vivida en la distancia de mi ordenador pero tan cercana en el espíritu.

Sólo el Señor es capaz de transformar la experiencia de la cruz en fórmulas de esperanza y vida. Gracias a quienes habéis puesto vuestro tiempo y generosidad al servicio de la voluntad del Padre Bueno haciendo que quienes no estamos “privados de libertad”, hayamos deseado beber de esa fuente que ha “liberado a los internos”. La catequesis y la acción de garcias nos han llegado por milagro de las nuevas tecnologías para convertir nuestro escritorio en un oratorio.

Muchas gracias hermanos, y un fuerte abrazo en Cristo Resucitado.

Andrés Borrego


Estimado en Dios Trinidad:

Hemos recibido sus noticias y hemos podido entrar en la página web para ver el paso de la cruz por la cárcel. Hemos disfrutado muchísimo y, la verdad es que no sabíamos si había pasado la cruz por el centro y queríamos escribirle para preguntar, así que ha sido una agradable sorpresa, que sin saberlo habíamos compartido desde el deseo y la oración. Nos alegramos. Nosotras también tuvimos el gozo de tener la cruz y lo iconos en nuestra casa, por unos breves minutos, pero suficientes.

Continuamos en contacto. Con nuestro saludo y oración.

Monjas Trinitarias