CONFIRMACIONES EN EL C. PENITENCIARIO

TESTIMONIOS DE INTERNOS Y VOLUNTARIOS

 Album de fotos

Un año más el Sr. Obispo ha administrado el sacramento de la Confirmación en el C.P. de Jaén.

 El pasado día 24, viernes, a las 17’30 h. comenzaba la celebraciónde la eucaristía en el polideportivo del Centro. Nos habíamos reunido los confirmandos (14 internos y un funcionario), los padrinos (entre ellos varios voluntarios del equipo de esta Delegación, internos que se habían confirmado el año anterior y un funcionario), internos del módulo 7 invitados por los compañeros que se confirmaban, alumnos de los cursos de biblia y catecumenado y el resto de voluntarios de Pastoral.

 Como Cornelio con su familia llamó a Pedro para que viniera a su casa, igualmente nosotros habíamos llamado a nuestro Pastor para que viniera a imponer las manos a estos fieles suyos e invocara sobre ellos la plenitud del Espíritu.

 Si hacía calor en el polideportivo por la temperatura que hizo en la tarde san Juan, más fuego aun ardía en los corazones de todos cuando el Sr. Obispo fue imponiendo las manos y crismando con la señal de la cruz a cada uno de nuestros hermanos.

 En el momento de las ofrendas, los internos fueron presentado el pan, el cáliz, las flores, la concesión de un primer permiso, uno de los diplomas entregados por Pastoral al terminar los cursos, unas fotos de la visita de la Cruz del Papa a la prisión, las cadenas rotas que la imagen de Ntra. Sra. de la Merced tiene en sus manos, por último, un interno del módulo 7 entregó un crucifijo hecho de marquetería, que después fue regalado al Sr. Obispo como recuerdo de esta celebración.

Llegó el momento de compartir la paz que cada uno habíamosrecibido en nuestros corazones; todos intercambiamos los abrazos: funcionarios, internos, laicos, sacerdotes, Obispo. Realmente Jesús es el Cordero que trae la paz y quita el pecado que divide a los hombres.

 Es verdad que una foto no puede expresar tanta emoción y gracia vividas esa mañana, pero la foto nos serviría como testigo de ese acontecimiento que ha sucedido dentro de la prisión; así lo pidió el Sr. Obispo y así fue. Todos juntos en una foto de familia de Dios.

 El canto final fue una afirmación: El Sr. Obispo, la Iglesia, Dios puede contar con nosotros, los que vivimos por el tiempo de la condena en la cárcel de Jaén, los que trabajamos en ella como funcionarios y los que evangelizamos en ese lugar, enviados y en nombre de la Iglesia.

 Por último, el Sr. Obispo nos invitó a todos a unos refrescos y aperitivos, tomados del economato, aunque él no pudo acompañarnos porque todavía le quedaban tareas diocesanas en esa tarde de calor.

 La alegría, los cantos duraron hasta el momento en que había que volver al módulo.

 Gracias al Espíritu Santo y a todos los hombres que han hecho posible esta celebración del sacramento de la CONFIRMACIÓN

TESTIMONIOS Y RAZONES POR LAS QUE PIDEN LA CONFIRMACIÓN

CONFIRMACIÓN EN LA CÁRCEL.

No quería dejar pasar este día sin hacer referencia a lo vivido ayer en las Confirmaciones que tuvimos en la cárcel de Jaén.

Sencillamente fui testigo del paso de Dios por mi vida y las vidas de hermanos nuestros llenos de dolor.

Fui testigo de cómo el amor entre unos y otros puede manifestarse… en el aire que te hace el compañero con un abanico ó en el trago de agua fresca que te ofrecen y que acoges y te llega al alma como luz y fuente para caminar.

Hacía un calor espantoso y creo que en parte era por la emoción que unos y otros llevábamos dentro.

Los chicos a los que durante ese año he estado acompañando, estaban nerviosos hasta que llegó el obispo, sentían que algo grande pasaría en sus vidas. Expectación, entusiasmo, asombro,…¿Cuántas veces me dejo asombrar por Jesús?, ¿Cuántas veces en mi religiosidad establecida y sin demasiadas sorpresas, siento que Cristo va a ser fuente y principio en mi vida?.

Con el obispo, que estuvo solícito como un padre, y supo entablar una conversación al inicio que destensó mucho el ambiente, se inició la celebración. Las lecturas no dejaban lugar a dudas de por qué estábamos allí. San Juan acompañaba, no en vano es el precursor, la voz que clama en el desierto

– Antes de que salieras del vientre materno te consagré

– Mira que no sé hablar, que soy un muchacho

– No les tengas miedo, estoy contigo para librarte

– Mira yo pongo mis palabras en tu boca

– Irá delante del Señor, para preparar un pueblo bien dispuesto

El padre – madre Dios en aquella cárcel, nos hablaba de elección, de valentía, de apoyo incondicional por su parte, de lanzarnos al riesgo de creer y salir a buscar un pueblo bien dispuesto. Yo le daba vueltas a la frase. ¿No encontraba ese pueblo?, ¿Cómo acercarme y formar parte de él? Ahora en la paz de la oración, creo que sé que ese pueblo me lo está ofreciendo el Señor en esa cárcel, en los rostros de los inmigrantes, en los rostros de tantos voluntarios con los que trabajo casi a diario.

Ese pueblo es los “anawim”, los últimos, el “resto” de Israel. Los que confían sólo en Dios, porque no tienen  a nadie más, porque sus seguridades son sólo el vivir el día a día,…y no más.

La luz sobre lo vivido se sigue abriendo. Sigo sintiendo que Cristo estuvo grande con nosotros.

Entre tanto sudor y emociones, tuve que contener las lágrimas en varios momentos: La premura de Alejandro por abanicarse de forma que me llegara el aire “fresquito” a mí que estaba detrás de él… Me recordaba a San Camilo que al ser un hombretón, hacía que su sombra recayera sobre los más débiles y no les diera tanto sol por el camino.

La solicitud y las palabras del obispo, me hicieron sentir compañero de viaje en una Iglesia, a la que muchas veces no conozco y en la que con dolor no reconozco el rostro amable y generoso de Jesús. Allí supe de servicio de nuestro obispo, supe de acercamiento y que mi Iglesia, sigue estando en parte al lado de los rostros sufrientes de nuestra sociedad.

Al confirmarse los chicos…los abrazaba con esa ternura de padre y madre que no podía evitar. Sabía que el mismo Cristo estaba inundando esos corazones y era abrazo a esa persona y a ese Cristo presente. Nuevamente emocionado y sabiendo que sin abrazar a Cristo y todo lo que ello conlleva después, no puedo sentirme hermano.

Ha sido un revivir de nuevo la frescura del mensaje de Jesús, sabiendo que alguien tan poco ortodoxo como Jesús, estaría gozando en un sitio poco convencional como el pabellón de deportes de una cárcel.

Y esta mañana, previa al Corpus, me sigo preguntando, ¿No será que nuestra fe hemos de vivirla en lo provisional, más a la intemperie?

¿Será que en los ambientes donde están los vulnerables, los más malqueridos, se crea el espacio para la experiencia de Dios?, porque allí se acepta que la fragilidad humana no es una vergüenza,…pues Dios mismo se nos ofrece en esa vulnerabilidad, en esa fragilidad.

No sé, sigo caminando acompañado por muchas sombras y…ese Dios bueno, va poniendo en mi camino, puntos luminosos, momentos, donde de forma especial se manifiesta de forma esplendente.

Afirmo mi ser creyente entre la duda, la queja, la paciencia, pero también…desde la esperanza y la confianza ciega en aquél que nos ama, porque ama a Alejandro, a David, a Amador, a Rogelio, a Juan José, a Lechuga, a Modesto  a… tantas personas que llenas de dignidad y dolor quieren seguir siendo esperanza.

Entre ellos está Cristo. Junto a ellos sigo aprendiendo a caminar al  encuentro de Cristo.

Sé bien de quién me he fiado

25 Junio 2011



RAZONES POR LAS QUE PIDEN LA CONFIRMACIÓN


  • Porque soy creyente y quiero seguir la tradición de mis padres ahora que tengo uso de razón, y porque estoy asistiendo al taller del CursoCat. veo el mejor momento para confirmarme. Le doy las gracias al Sr. Obispo por tener la suerte de poder confirmarme.
  • Quiero confirmar y reafirmar mi fe en Dios ahora que soy consciente de lo que esto supone, ya que cuando me bautizaron o tomé la Primera Comunión realmente no sabía el autentico significado. Tampoco me parece justo todo lo que sufrió Jesús hasta que dio la vida por mí, y que yo ahora esté viéndolas venir si hacer muchas de las cosas que me pide y soy capaz de hacer, aportando mi grano de arena para que este mundo sea un poquito mejor como Él quiere que sea.
  • Porque, aparte de que he asistido al curso y quiero reafirmar lo que mis padres creyeron bueno para mí, el año pasado asistí como técnico de informática a la Confirmación de mis compañeros aquí en prisión y vi la alegría de los voluntarios y de mis compañeros. No sé, algo noté por dentro que me ha llevado a tomar esta decisión.
  • Para reafirmar mi fe en Jesucristo, para tener un amigo fiel que no me falle y animar a otras personas a que se confirmen y sigan el ejemplo de muchas personas que ya lo han hecho: recibir el Espíritu Santo.
  • Porque quiero seguir siendo consecuente con mis creencias y, como católico que soy, quiero continuar perteneciendo a la Iglesia Católica ahora como confirmado.
  • Tengo fe y quiero conocer más a Jesús, por eso deseo confirmarme, para recibir los dones del Espíritu.
  • Porque quiero cambiar y estar más cerca de Nuestro Señor.

CARTA A JOSÉ LUIS CEJUDO DESDE FRÓMISTA

 ”Recibí su escrito que se lo he leído a mis Hermanas enfermas.”…

“Tendremos presentes a los que se van a confirmar el día 24 y pediremos al Señor fidelidad a lo que ahora sienten y desean, que cuando consigan la libertad y se vean libres para actuar, no se olviden de lo que un día prometieron”.

 “Buen verano y que el Señor les ayude en su misión. Yo con 99 años cumplidos en abril seguiré rezando por los que con ayuda del Señor he encontrado en mi camino: huérfanos, emigrantes, ancianos, presos, etc.”

 “Que el Señor me ayude y ayude a todos los que piensan en los demás”.

 “Saludos atentos para todos”.