SALIDA DEL TALLER DE INFORMÁTICA

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 El pasado 1º de diciembre algunos alumnos del curso de Informática, que se imparte en los módulos terapéuticos, hicieron prácticas en la sala de ordenadores de la Biblioteca Provincial.


Durante la mañana, después de un desayuno con churros, subieron al Castillo donde dos guías de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento les fueron explicando la historia del recinto defensivo a través de una visita por el mismo.

 

 

A la hora de la comida se desplazaron a la ciudad para comer abundantemente en un restaurante-bouffet.

De aquí pasaron a la biblioteca Provincial donde les dieron una extensa explicación sobre el funcionamiento de la misma y donde pudieron practicar durante una hora en la sala de  ordenadores que allí tienen.

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Para despedir el día se dieron un paseo por el parque de la Victoria y aprovecharon para saludar a sus familias mientras les grababamos.

Durante todo el tiempo estuvieron acompañados, además de por dos funcionarios, por voluntarios de Pastoral Penitenciaria que aprovechan estas salidas para compartir con ellos los aires de libertad y familia que se respiran durante las horas (de 9 de la mañana a 18’30) que los chicos pasan en la calle.

Desde aquí queremos agradecer al personal de la Biblioteca por su acogida y colaboración.

 

 

 

 

 

TESTIMONIOS

 

SALIDA CON PASTORAL

 

 -En primer lugar, agradecerles a los voluntarios de Pastoral y a los profesionales de Centro Penitenciario por confiar en nosotros y darnos esta oportunidad.

-Cuando salí de Prisión y estaba en barrera esperando el autobús, me sentía otra persona distinta. Ya de camino, yo sentí mucha alegría; los demás pasajeros nos miraban como personas iguales que ellos, y, en ese momento sentí muchísima felicidad.

En la parada, nos dirigimos a la cafetería donde quedamos con los demás que nos esperaban. Pedimos chocolate con churros, reíamos y nos contábamos nuestras cosas. Fue muy agradable; nos trataban como de familia.

Al terminar, nos fuimos al Castillo de Jaén y unos guías muy buenos nos lo enseñaron todo y nos contaron su historia. Me sentía como un niño al ver esas vistas tan bonitas y escuchar las explicaciones tan estupendas de los guías. Cuando salimos del Castillo, ya era hora de la comida.

Fue en el Restaurante WOK. En aquella comida, lo pasamos maravillosamente. Comimos de todo lo que nos apetecía. Fue estupendo, el rato tan bueno que pasamos, reímos y hablamos, fue como en familia, con muchísima felicidad en nuestros rostros.

Por la tarde, visitamos una Biblioteca pública. La persona, encantadora, que dirigía aquel establecimiento, nos enseñó todas las plantas del mismo y nos dejó en la sala de informática, ver en los ordenadores, las páginas de Pastoral Penitenciaria. También nos regalaron lápices de colores. Tomamos café de las máquinas, para dirigirnos después a un Parque a mandar mensajes a nuestra familia, mientras D. José Luis nos grababa, Yo personalmente, disfruté como un niño chico. Como se nos hizo un poco tarde, regresamos a Prisión.

Vuelvo a dar las gracias a todos los que hicieron posible, este día tan especial.

JUAN ROMERO CALVILLO

JAVIER DEL ALCO ACERO