CONVIVENCIA EN LA CAROLINA

SALIDA PROGRAMADA, EL 1 Y 2 DE JULIO, CON PASTORAL PENITENCIARIA A LA CAROLINA

ÁLBUM DE FOTOS

          Comenzamos el día con unsuculento desayuno en el restaurante de un excompañero que estuvo en la misma situación en la que estamos nosotros ahora.

          La primera lección del día nos la llevamos en ese momento porque nos dimos cuenta que el que estuvo en la misma situación que nosotros, se ha reinsertado en la sociedad de muy buena manera, con esfuerzo y sacrificio.

          Como nos dijeron Carmen y Pepe se puede dejar el pasado atrás y luchar por la vida. Nos enfocaron el tema como si fuéramos un espejo, ver la situación del antiguo compañero y la nuestra. Nos llevamos una buena lección.

          Llegamos al cortijo donde nos íbamos a alojar esos dos días y aprovecho la ocasión para darle las gracias en nombre de todos los internos a Cáritas de La Carolina por prestarnos el cortijo.

          Las instalaciones acogedoras y confortables; la cocina de superlujo con todo tipo de electrodomésticos y utensilios para cocinar; varios cuartos de aseo con muchos extras de intimidad; y, sobre todo, una piscina super, bien cuidada y dado que muchos de nosotros llevamos varios años en la cárcel nos dimos un buen chapuzón, ja, ja ,ja.

          A los voluntarios les llamó la atención que, cuando íbamos a disponer a repartir las habitaciones, decidimos que, si querían, podían dormir con nosotros ya que nos están enseñando unos valores y una concienciación de que no debíamos de hace o decir  algo que desentonara.

          Y es que tenemos mucha confianza con Carmen y Pepe y se puede hablar delante de ellos de las vivencias, situaciones o incomodidades que nos ocurren en prisión. Nos dan consejos e incluso nos cuentan hechos de situaciones parecidas a las nuestras que han vivido con otros excompañeros.

          La primera comida fue superrica, a base de chorizos, morcillas, salchichas, panceta y ensalada. Mejor que en nuestras casas. Un compañero, bendijo la mesa y dimos gracias a Dios por esos alimentos que íbamos a tomar.

          Nos encontramos muy confiados y tranquilos, nos hicimos muchas fotos en la piscina y con los voluntarios. Los Boys Scouts nos visitaron para ofrecerse en todo lo que necesitáramos. También vino la encargada de Cáritas que nos trajo helados.

          Estuvimos compartiendo con ellos cosas personales como si nos conociéramos de siempre. Nos aconsejaron, nos prestaron mucha ayuda y, lo más importante, nos escucharon, que muchas veces eso hace falta a las personas que llevamos tanto tiempo en prisión.

          Para cenar nos hicimos unas hamburguesas, tortillas y gazpacho. Todo muy rico y como lo hacíamos nosotros nos prestamos ayuda unos a otros. Con el cariño que pusimos, todo nos salió muy rico.

          Después de una ducha nos arreglamos y fuimos a dar un paseo por el pueblos con Carmen y Pepe. Paseamos y nos sentamos en una terraza a tomar un helado y unos batidos. Todos juntos, riendo, charlando y haciendo fotos. Sobre las 11,30 nos volvimos al cortijo dando un paseo y nos quedamos un rato en el porche y, como estábamos muy cansados de tantas vivencias, de comer y de bañarnos, nos acostamos

          A la mañana siguiente, sobre las 7 nos despertamos y nos sentimos muy a gusto de saber que estábamos todos juntos y haciendo algo muy especial. Nos hicimos unas tostada de tomate natural triturado con aceite y un café. Después arreglamos nuestras habitaciones y lo recogimos todo.

          Lo que más alegría nos dio es la sorpresa que nos dieron Carmen y Pepe de preparar una misa, y, aunque nosotros estamos acostumbrados cada domingo a oir la Misa y pedirle a Dios por nosotros que nos dé fuerzas y luchar en esta etapa de la vida, por nuestras familias y por nuestros compañeros, la misa con la que nos sorprendieron fue muy emotiva y el hecho de que fuera para nosotros seis solos, hizo que a algunos se nos saltaran las lágrimas.

          Cada uno de nosotros intervino dándole gracias a Dios por todo lo que nos está dando en esta etapa de la vida  y pidiéndole fuerzas, serenidad y ganas de reinsertarnos en la sociedad. La misa ha sido para algunos lo mejor de esta salida.

          Estuvimos toda la mañana bañándonos y, aunque observábamos que cada hora que pasaba nos acercaba a la rutina de la cárcel, Carmen y Pepe estaban ahí para animarnos y hacernos ver que debíamos disfrutar cada minuto del día porque eso era lo que nos íbamos a llevar.

          A media mañana nos comimos unas chuletas a la brasa y nos volvimos a bañar hasta la hora de comer. Sobre las 2 y media nos trajeron del restaurante del antiguo compañero dos fuentes de pollo al ajillo y patatas fritas. Todo exquisito, esa fue la guinda del día.

          Después de comer nos volvimos a dar un baño antes de recoger y limpiar la casa. Sobre las 17,30 nos fuimos camino del centro penitenciario, no sin antes parar a tomarnos un café. A la entrada en prisión nos despedimos de Carmen y Pepe dándole las gracias por todo lo que han hecho por nosotros y por este fin de semana.

VALORACIONES INDIVIDUALES

-Gracias por el trato recibido por ustedes de Cáritas, por el cortijo y por toda la atención que hemos recibido y a los Scouts por su ofrecimiento de atendernos en los que sea, a la hora que sea y lo que nos haga falta.

-Agradecerles los servicios que prestan, sin tener ningún beneficio personal ni económico y que, en todo momento, nos han sacado una sonrisa

-Agradecerles por el trato de cada día en el Centro Penitenciario y aún más por el trato personal de este fin de semana que hemos compartido todos con seguridad y confianza.

-Agradecer la confianza que han puesto en nosotros al no acompañarnos ningún funcionario y la seguridad que nos han dado ustedes en estos días

-Una vez más dar gracias a Dios y también a Pastoral Penitenciaria por la comida, instalaciones, atención prestada y, lo más importante para nosotros ser escuchados

-En nombre de mis compañeros, Javi, Dani, Sergio, Luis, Ismael e Israel. Gracias por todo lo que nos habéis dado estos dos días. Esto no se va a olvidar en la vida.