XVIII CONVIVENCIA DE PASTORAL

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IMG-20140908-WA0000[1]El pasado domingo, 21 de septiembre, la Delegación Diocesana de Pastoral Penitenciaria celebro su XVIII CONVIVENCIA anual.

A la convocatoria acudieron internos del Centro Penitenciario, antiguos internos con la familia, voluntarios que semanalmente imparten cursos en el Centro, colaboradores que a lo largo del año acogen en sus parroquias, cofradías o su grupo convivencias de un día con reclusos, y en general, amigos que nos ayudan de una forma u otra; en total nos reunimos 120 personas. Este año, como novedad, se incorporaron los seminaristas. También nos visitó el Sr. Obispo. La eucaristía la presidieron los dos capellanes del Centro y le Rector del Seminario.

El objetivo de esta CONVIVENCIA era “contarnos las ilusiones y dificultades que encuentra al salir de la prisión alguien que ha pasado por ella”.

El título de la CONVIVENCIA fue:untitled

Partimos de la resurrección de Lázaro, cuando Jesús dice: “Desatadlo y dejadle andar”. Quienes han pasado por la prisión salen (la mayoría) con la esperanza de rehacer su vida, pero el pasado les mantiene ligados (analfabetismo, la misma familia, la fama entre los vecinos, la no-calificación laboral…) A nosotros, la Iglesia, la sociedad, que conocemos a esos hermanos nos encarga Jesús la tarea de ayudarles a caminar fuera del sepulcro, como lo hizo a los testigos de la resurrección de Lázaro

Quienes mejor podían hablarnos de estos temas son los que esperan pronto el tercer grado y quienes ya lo están disfrutando o hace tiempo que lo disfrutan. Por eso la mayor parte del día la dedicamos a escucharlos a ellos, también dejamos tiempo para escuchar a las esposas y a las madres.

¿Cómo los reciben en las empresas cuando tienen dicen que decir que han pasado por la prisión? – ¿Cómo los reciben los vecinos del barrio, del bloque, que recuerdan “las andanzas” anteriores? – ¿Cómo los acogen en la familia, que han sufrido con ellos y por ellos? Si quieres conocer más de estas ilusiones y miedos, pasa a leer los resultados de la encuesta celebrada entre ellos (pincha aquí)

Los chicos nos hablaban a corazón abierto, por tanto, era necesario que el resto de los presentes, los escucháramos igualmente con el corazón abierto; ya fueron juzgados en su tiempo, no nos tocaba a nosotros prolongar la condena, que ya está cumplida, sino facilitarles la vuelta a la libertad

Según ellos iban expresando sus temores e ilusiones, el resto íbamos comentando qué efectos producían sus palabras en nuestros corazones.

.TESTIMONIOS DE ALGUNOS ASISTENTES

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Hoy quiero dedicar estas palabras a todas las personas que han hecho posible esta convivencia. Palabras que me dicta el corazón. Un corazón renovado por la preciada libertad, que cualquier ser humano, añora cuando se ve privado de ella…. “EL CORAZÓN DE LA LIBERTAD”.

            No habría papel suficiente para elogiar a D. José Luis nuestro párroco. Para mí desempeña una labor encomiable, sin ánimo de lucro, dedicada íntegramente a personas que por distintos motivos en un período de sus vidas, han perdido lo más preciado y valioso que puede poseer cualquier persona, como ser libre física y emocionalmente. Sería una ingratitud por mi parte, no reconocer la solidaridad y el altruismo que demuestran Sor Carmen y el equipo convivencia, que con su acogimiento en distintas salidas programadas, su cariño, y de Pastoral Penitenciaria, con su constancia y dedicación en la prisión de Jaén, ayudando desinteresadamente en la reinserción de los internos, de cara a una vida en sociedad.

            Dar las gracias a todas las personas que hoy nos acompañan en esta el valor indiscutible de la familiaridad, han demostrado a los internos que la verdadera libertad no está detrás de unos muros y unas rejas, sino en el corazón e las personas.

            Quiero felicitar sinceramente a mis compañeros aquí presentes, que con su esfuerzo y ganas de superación en la vida para llegar a ser personas dignas, han alcanzado el honor de la libertad.

            Sería una descortesía por mi parte, olvidarme de sus familias que hoy también nos acompañan. No hay calificativo posible que tenga cabida en este papel, para llegar a definir tanta generosidad, tanta entrega y tanta constancia a la hora de apoyar, y estar a las puertas de una cárcel, sea la hora que sea, con la desesperación que genera la incertidumbre, de cuándo llegará ese soñado día en el que nos fundamos en un cálido abrazo cuando llega ese día que sentimos de nuevo el aire fresco de la libertad.

            Para finalizar, y no quitar más protagonismo a este día tan emotivo, transmitir todo mi apoyo, mucho ánimo, sobre todo en momentos en los que no ves final alguno a la pesadilla de estar privado de libertad, y mucha fuerza para afrontar este paréntesis, que nos ofrece la vida, y creo que no es por casualidad. A vosotros compañeros que hoy habéis venido desde la prisión, desearos toda la fuerza y suerte de este mundo, que con tesón y una buena dosis de constancia, se suele conseguir todo lo que uno se propone.

            Para mí no está siendo nada fácil afrontar de nuevo una vida en sociedad. Ganarme la confianza y la credibilidad de las personas con las que habitualmente me relaciono, no es tarea fácil. Mantener y cuidar en el día a día una relación de pareja, con un montón de miedos, y muchos prejuicios por mi parte no me está resultando nada fácil. Pero sí tengo claro cuáles son mis metas, mis proyectos de cara a un futuro próximo, y por eso es por lo que intento en el devenir de mis días superarme.

            La esperanza, el querer ser una persona digna y respetada, y mi propósito en superarme a mí mismo, hacen que todos los días vea el sol en mis mañanas.

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Tú eres mi única familia”

IMG_696311Estas son las palabras que leía un religioso, uno de los capellanes sobre un interno. Eran el final de una carta que recibía años atrás. Así nos lo contaba el domingo en la convivencia de Pastoral Penitenciaria. Me paro un segundo en la figura del receptor: ¿qué sentimiento tendría al leer estas palabras? ¿qué sentiría en lo más profundo de su ser?, no tengo tanta confianza con él como para preguntárselo.

Pero el grito viene de la cárcel. Me centro ahora en el emisor. Aunque no lo sepa con certeza, creo que no conozco al interno que pudo decir esta frase. Se me vienen a la cabeza algunas conversaciones, algunos rostros, pues conozco otros con sentimientos de sentirse abandonado unas veces por sus hermanos, otras veces por su mujer, por sus hijos, incluso por sus padres. Haciendo lectura de este “grito”, intuyo cierto paralelismo con este otro: “Eloí, Eloí lemà sabaktaní”. Es un clamor que viene de Jesús. … Es suficiente, cuando las cosas se explican, pierden su esencia. Sencillamente, encomendarle a Dios tantas personas que como Jesús en la Cruz, se sienten abandonadas, incluso por Dios. Ojalá, en estas situaciones que alguna vez oigo/oímos; tengamos el acierto de saber escuchar, de saber abrazar, de saber callar. 

¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mi 

Proseguía posteriormente la mañana; y con ella, la riqueza y la profundidad que da el verdadero encuentro entre internos, fieles de muchas parroquias, familias, y amigos que pasaron por prisión. “Esa es la felicidad” cantábamos.

Pero, en este ambiente, en el “corazón de la Diócesis” como exponía uno de los responsables del Seminario, también había tiempo para reflexionar sobre el reto que tenemos ante nosotros; ¿cómo acercarnos en la Iglesia-local al hermano que recupera su libertad? Contaba Antonio, un voluntario, lo que le había dicho un interno. El interno pasó inicialmente por prisión y tuvo contacto con Pastoral Penitenciaria, una vez recuperada su libertad, quiso integrarse en su la parroquia, pero la Iglesia no lo recibió. Así de duro. Continuaba el voluntario expresando que este interno sentía que lo que se decía en su Curso sobre la Iglesia existía dentro de prisión, pero no fuera.

Es una realidad a la que tenemos que enfrentarnos; para que no vuelva a ocurrir. Veo en lo que contaba, aquella experiencia a la que se refieren los sinópticos; Jesús en las afueras de Jericó se encuentra con un ciego que grita: “¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!”. Algunos de los que iban con Jesús lo reprendían para que se callase. Otros que también iban con Jesús le indicaron: ¡Ánimo, levántate, Jesús te llama”. Desde luego, Jesús no pasa de largo; Jesús lo manda llamar para atenderlo. Deseo que nosotros, como Jesús, atendamos como se merece al que como aquel ciego, grita, da un salto, tira su manto, y se apresura a acercarse a Jesús; y también deseo, que nuestro acercamiento a Jesús sea tan sincero y profundo como la de aquél ciego,… “ten compasión de mi”. 

No es sólo una sola persona la que puede tener esta inquietud, las personas privadas de libertad advierten esta necesidad, así lo vemos, en una pequeña encuesta que se ha hecho sobre la esperanza de la libertad. En ella, un interno escribía que su deseo para cuando estuviera en la calle era este: “Resocializarme con personas que trabajen o asistan a ONGs, Cáritas o participar como voluntario”

Para terminar. Espero que esos gritos que escuchaba en la mañana del domingo, sean audibles a mi corazón, que no me sean indiferentes. Es el grito de Isaías cuando exclamaba: “Voz del que grita en el desierto, preparad el camino al señor, allanad sus senderos”; es la misma voz profética del Bautista; es el grito de Jesús en la Cruz, es la llamada del ciego Bartimeo y es el clamor que se oye desde Prisión”

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!Gracias¡ A cada uno de vosotros por vuestro compromiso y dedicaciòn hacia las personas privadas de libertad. Ha sido un día en el cual he sentido mucha emoción. Siempre podreís contar conmigo porque mi corazón está lleno de gratitud para con vosotros. Estaís haciendo una labor maravillosa. Para mi ha sido un día en el cual he sentido mucha paz. Les pido a los internos de la UTE que aprovechen esta oportunidad que se les està dando porque asi podran tener herramientas para ese despues que no es otra cosa que la realidad de la vida con los mismos problemas que os han llevado y los que me llevarón a estar privado de libertad. Pero con herramientas para sobrellevar y solucionar problemas.
Un abrazo

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RESPUESTAS A LA ENCUESTA

[spiderpowa-pdf src=”http://pastoralpenitenciariajaen.es/wp-content/uploads/2014/08/Respuesta-a-Encuesta.pdf”]Respuesta a Encuesta