CONVIVENCIA EN LINARES CON LA INSTITUCIÓN TERESIANA

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COMENTARIOS DE LOS INTERNOS TRAS LA SALIDA

Los sentimientos que yo sentí fueron de alegría, bondad, acogimiento como uno más, agradecido y libre.

Lo más emocionante cuando ya en rueda dijimos qué nos llevábamos de allí cada uno y Antonio el cocinero lloró con mi vivencia en la salida y fui a abrazarlo.

Me hubiera gustado poder llamar a mi madre para felicitarla ya que era el día de las madres.

El consejo que yo les puedo dar a mis compañeros es que hagan todo lo posible para vivir una experiencia con la Pastoral, ya que lo pasado este día es la vida y que podemos vivir muy bien sin tener que consumir drogas y que la vida es bonita para poder aprovecharla viviendo con honestidad y asimilando de que somos enfermos crónicos y que no podemos bajar la guardia.

Si asumimos esto, podremos hacer una vida normalizada como cualquier otra persona, cumpliendo metas, objetivos y arropándose en las personas que te aportan cosas positivas y no negativas.

¡Nosotros podemos si queremos! Gracias y ánimo a todos.


Quiero agradecer a todo el equipo de Pastoral por lo bien que me hicisteis sentir ese día tan fantástico; pude sentir alegría y cariño hacia los demás.

El momento que más me emocionó fue cuando apareció Luisa ya que pude ver el esfuerzo que hacen los demás por nosotros y, la verdad es que nos dio a todos una lección de superación y fortaleza y el amor que nos transmite a todos en esos momentos tan difíciles.

Me hubiera gustado ir andando más por las minas con todos juntos, como una gran familia que es lo que éramos y seguir viendo más minas porque es algo que yo no había visto en mi vida.

A mis compañeros les diría que participen en todo lo posible, como hicimos nosotros, ya que así te abres más a los demás y el corazón se te llena de felicidad y cariño.

Por eso quiero volver a agradecer a todo el equipo de Pastoral las ganas y el esfuerzo que le ponen en cada salida para que todo salga perfecto. Muchas gracias.

Espero una gran recuperación para Luisa y volver a compartir con ella como siempre lo habíamos hecho. Besos para todos.


 

En primer lugar, dar las gracias por todo, pude sentir paz, tranquilidad y ver que los demás se volcaban con nosotros.

El momento del día que más me emocionó fue la ronda que hicimos todos expresando cómo nos encontrábamos en ese momento y lo que nos llevábamos cada uno de ese día

Hubo un voluntario que hizo  la paella que, por cierto, estaba muy buena. Me llamó la atención lo bien que se encontraba entre nosotros.

Me hubiera gustado seguir caminando por la montaña visitando minas todos juntos.

Les aconsejo a mis compañeros que para otra convivencia se comporten con normalidad y que aprecien a las personan que nos acompañan ese día que son personas que se merecen un 10 en valores, actitudes y un gran corazón.

Un fuerte abrazo de vuestro amigo que os quiere