SALIDA A LA GUARDIA/PEGALAJAR

“ENVUELTOS EN CARIÑO”

Álbum de fotos

Cartas de los internos (pincha aquí)

El pasado 15 de diciembre un grupo de internos del C.P. de Jaén visitaron LA GUARDIA y PEGALAJAR.

Esta crónica es fría, escueta, resumida; y así lo he preferido porque el calor de la experiencia vivida lo encontrarás en las cartas que los internos escribieron a los anfitriones, al día siguiente de la Convivencia.

Desde el primer momento en LA GUARDIA nos ofrecieron una acogida familiar. En la entrada del Ayuntamiento nos esperaban un grupo de concejales y el párroco con un grupo de la parroquia, subimos al Salón de Plenos y, sentados los internos en los sillones de los concejales, JOSÉ LUIS GARCÍA ESCOBAR, en nombre del Alcalde, nos dirigió unas palabras de recibimiento.

De aquí pasamos a un abundantísimo desayuno en el “El Zorro”, y de aquí, siguiendo al erudito guía oficial del pueblo, MIGUEL ÁNGEL IBÁÑEZ, subimos al castillo hasta la torre, bajamos a la parroquia, donde el párroco, MANUEL ALFONSO PÉREZ GALÁN, nos expuso los avatares de aquel monumental templo.

Igual que en La Guardia, en PEGALAJAR nos estaban esperando el alcalde, JUAN CORDERO GARRIDO con una representación del equipo municipal y el párroco, ROGELIO GARRIDO CHECA, con un amplio grupo de la parroquia. Después de la presentaciones de todos los presente, visitamos la fábrica de OLEA, COSMÉTICA NATURAL, donde nos hicieron unos regalos de sus productos.

A continuación, guiados por el alcalde y acompañados por el párroco y su grupo, subimos a LA CUEVA DE LOS MAJUELOS, donde no sólo visitamos el restaurante, sino que también pasamos a las galerías iluminadas.

Antes de la comida visitamos la fuente donde nace el agua de la charca, y la capilla de la Virgen de las Nieves, nos despedimos de la imagen, rezando un ave-maría.

Y, ¿después? Después, la fue la comida sino el banquete. Ya os lo contarán los internos.

Y terminamos con la gran fiesta de la eucaristía, abrazos, sentimientos, fe compartida.

Así, en LA GUARDIA y PEGALAJAR han adelantando la Navidad, al recibir en el pueblo a los que no tienen sitio en la sociedad, al contrario de lo que sucedió en Belén; en esta ocasión los dos pueblos nos habían envuelto, no en pañales, sino en abrazos.

FELIZ NAVIDAD A QUIENES NOS RECIBISTEIS.