CONVIVENCIA EN LA CAROLINA

TRES DÍAS DIFERENTES

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ÁLBUM DE FOTOS

alineal-21174_200x200Comentarios de los internos (aquí)

Del viernes, 28, al 30, domingo, hemos pasado unos días de Convivencia en La Carolina seis internos del Centro Penitenciario de Jaén, un funcionario y varios voluntarios del equipo de Pastoral Penitenciaria.

La estancia ha sido en una casería con piscina que desde hace seis años nos presta Cáritas Interparroquial de La Carolina

De forma abreviada se puede contar así:

DÍA PRIMERO

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  • Salida del Centro a las 18’30 del viernes
  • A las 20’00 nos esperaba José Antonio, que nos acompañó al Ayuntamiento donde nos recibió el Teniente Alcalde
  • Después de un paseo por el pueblo nos fuimos a la casería para darnos el primer baño y una suculenta cena. Repuestas las fuerzas, volvimos andando al pueblo para tomarnos unos helados
  • A la vuelta, la tertulia con baño duró hasta la madrugada

DÍA SEGUNDO

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  • Después de un abundante desayuno (limonada, tostadas con aceite, tomate, bacón y chorizos a la piedra, café con leche y galletas), nos fuimos al pueblo para que Pedro (guía oficial) nos explicara la historia y las riquezas del pueblo; la visita terminó en el Museo.
  • El hermano de un interno nos invitó en el bar que regenta a unas bebidas frescas y una buena tapa.
  • De regreso a la casería nos llevamos unos pollos asados para la comida; cuando llegamos nos esperaban unos amigos que habían pasado en años anteriores por esta misma Convivencia cuando estaban en UTE.
  • Posteriormente llegaron voluntarios de Jaén y Mancha Real y familias de La Carolina. Como una gran familia de hijos de Dios celebramos la eucaristía y compartimos la cena con lo que cada uno traía y nosotros habíamos preparado. Como en la multiplicación de panes y peces, hubo suficiente para todos y con las sobras tuvimos para el desayuno.

DÍA TERCERO

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  • Repetimos el desayuno del día anterior, pero hoy estaba enriquecido con las tartas que sobraron de anoche.
  • A media mañana nos fuimos al Centro de Interpretación de La Aquisgrana, donde nos esperaba un comité de la dirección para guiarnos la visita  y después nos acompañaron al interior de una galería minera que se está preparando para las visitas turísticas.
  • Cáritas nos invitó este día a una exquisita comida confeccionada y servida por Frida y Marisa.
  • Volvimos a la casa: baño, preparar las maletas y
  • A las 18’25 estábamos pasando por la barrera del Centro.

 

LOS PEQUEÑOS DETALLES

Desde el principio nos ha sorprendido el cúmulo de detalles gratuitos que han hecho posible estos tres días, casi imposibles de recordar.

  • Nos encontramos la casa limpia, las camas preparadas con las colchas y las almohadas, el gel de baño…
  • En el frigorífico de la casería estaban preparados seis litros de limonada y otros tantos de gazpacho para cuando llegáramos acalorados del viaje
  • Un amigo de Jaén nos preparó el tomate picado para los desayunos de todos los días, otro desde Úbeda nos llevó el jamón y queso picado para las tostadas
  • No tuvimos problemas para los desplazamientos porque varios voluntarios se prestaron a llevarnos y traernos de Jaén a La Carolina.
  • La persona de José Antonio, y su coche, los tuvimos disponible los tres días en cualquier momento para solventarnos los imprevistos que surgieron.
  • Tomás, que cuida la casa, cada día desde las seis y media de la mañana estaba allí dispuesto a facilitarnos lo que necesitáramos.
  • Los matrimonios de Mancha Real, de La Carolina y los voluntarios de Pastoral que se desplazaron la tarde del sábado, acudieron cargados de comida para acompañarnos en la eucaristía y la cena; se volvieron después de la medianoche.
  • El hermano de un interno nos invitó en su bar con una generosa tapa.
  • Antonio Pedroche y todo el equipo directivo del AULA DE INTERPRETACIÓN DE LA MINERÍA nos esperaban desde temprana hora en La Aquisgrana .
  • Frida y Marisa, pese a ser domingo, nos prepararon, sirvieron y acompañaron en la suculenta comida del domingo.
  • Alguien había preparado como regalo unas camisetas y unos puros para cada uno

 

Por todos estos gestos gratuitos de amor pudimos en la Eucaristía proclamar que el Reino de Dios está cerca y descubrir que “esto es la felicidad” como cantamos con razón antes de recitar el Padre Nuestro.

Gracias a TODOS los que habéis hecho posible tanta felicidad a seis internos del Centro Penitenciario de Jaén.

COMENTARIOS DE LOS INTERNOS

IMG_2029AGUSTIN

Sinceramente no sé cómo empezar para transmitir todo lo que mi corazón siente. Tengo agradecimiento por todas aquellas personas que han hecho posible que mis compañeros y yo pudiéramos disfrutar en compañía de todas las buenas personas que, a pesar de sus problemas y tiempo de sus familias, lo dedicaron y compartieron con nosotros en comida y buena tertulia.

Gracias  por tratarnos con familiaridad. A los voluntarios de Cáritas de La Carolina,  A Marisa y Frida por compartir mesa con nosotros.

Y por otro lado los mineros de los que me ha quedado un grato recuerdo de todos. Su esfuerzo por hacer que no se pierda esa grandiosa cultura. Yo seré un humilde transmisor de todo lo que Uds. Me han enseñado.

Por último al equipo de voluntarios de Pastoral Penitenciaria ya que sin su intervención no se harían estos proyectos. Igual con los funcionarios. Por todo. Gracias

IMG_1944ANTONIO.

¡Hola familia!, soy un componente del centro penitenciario de Jaén que pude disfrutar de la gran salida que se ha hecho a La Carolina.

Escribo estas letras para dar las gracias a todas esas personas que desinteresadamente han dedicado su tiempo para nosotros.

Desde el primer momento de la salida me he sentido libre con D. José Luis y D. Antonio. La acogida en el Ayuntamiento por el Teniente de Alcalde con ese calor como si fuésemos alguien importante. La familia que nos esperaba. D. José Antonio Vacas y su esposa Dña. Agueda. Y otras personas de las que se me olvidarán los nombres pero no sus caras. Siempre nos esperaban, en todos los sitios en los que hemos ido, nunca tuvimos que esperar nosotros.

Y luego, esa hamburguesería, en familia y que tan rico estuvo todo. No pude dormir esa primera noche pues estaba tremendamente nervioso y no pude coger el sueño.

El sábado, la visita al Museo fue  muy interesante y bien explicada por el guía que nos acompañó. El momento más feliz y emotivo del sábado fue al atardecer cuando mi mujer y mis hijos me dieron una gran sorpresa.

Gracias a todas las familias que estuvieron con nosotros, a los voluntarios de Cáritas de La Carolina y de Pastoral. En la misa me emocioné mucho y no pude reprimir las lágrimas ya que había mucha gente agradable y que me dieron tantos ánimos y felicitaciones por mi mujer y mis hijos. A todos gracias y que el Señor siempre esté a nuestro lado.

El domingo estuvimos en la mina y, como siempre, allí nos esperaban los mineros que tan bien nos trataron: Fue muy emotivo todo lo que nos explicaron de la dureza de su trabajo. Las fotos que tenían en la exposición te encogían el corazón.

La comida en el salón de Cáritas magnifica. Siempre esperándonos con los brazos abiertos y ¡esa ternera en salsa con salsa de almendras! ¡qué buena estaba! ¡qué cocinera de primera! ¡qué trato tan familiar!. Gracias a las dos por esa comida tan especial.

Ahora de vuelta en la prisión ¡cómo me acuerdo de la piscina! Hace un calor del demonio.

Por todo ello, gracias a todos ustedes que se han portado tan bien con nosotros que mi mujer y mis hijos se sintieron también acogidos y sintieron el calor familiar en tan poco tiempo como estuvieron. 

 

IMG_2125MANUEL GÓMEZ ARANDA

A pesar de lo mucho que quiero agradeceros voy a intentar ser breve ya que no quiero extenderme demasiado.

Cuando llegaba la noche y me acostaba pensaba que los días no podían ir mejor, pero llegaba el siguiente día y lo superaba y, a pesar del calor que hacía, hubo muchos momentos bonitos e inolvidables, los cuales me dieron escalofríos.

Llegó el viernes el momento en que nos recibió el teniente de Alcalde con mucho cariño. Me sentía muy acogido y a gusto. Luego, después de cenar nos fuimos a visitar La Carolina andando, a las 12 de la noche. Me sentí muy liberado y tan a gusto que estaba perdiendo el rumbo y sólo pensaba en estar junto a mis compañeros tomando un helado.

El sábado cuando me levanté empezaron a llegar visitas las cuales me hicieron mucha ilusión y nos fuimos de visita por el pueblo. Museo y toda la historia de este pueblo tan acogedor.

A las 9 de la tarde vinieron muchas más visitas, voluntarios de Pastoral y más personas de la localidad. Celebramos en familia la Eucaristía al aire libre. Fue un momento inolvidable.

El domingo fuimos a visitar la mina Aquisgrana donde me acordé mucho de mi padre porque también él ha sido minero. Fuimos a comer al comedor de Cáritas donde Frida nos preparó una comida exquisita.

Todo lo que hace Pastoral por nosotros no tiene precio. No tengo palabras para expresar todo lo que he sentido. Muchas gracias a todos y a cada uno de vosotros. Os llevaré en mi corazón. Todo me ha marcado un antes y un después. Gracias.

 

DSC01392DIEGO SANTIAGO REYES

Esto que he vivido no sé cómo explicarlo, no porque no sepa sino porque no tengo palabras para describirlo.

Estas cosas te hacen pensar si, de verdad, uno quiere seguir como antes, en el mundo de la droga, oscuro y sin relaciones absolutamente con nadie. Sin poder divertirte aunque tengas todo el dinero del mundo. La verdad que eso no es vivir y que no hace falta tener mucho dinero para aprender todo lo que los de Pastoral me han enseñado y es que uno tiene que vivir con las personas y no ser tan egoísta.

Compartir con todos los que no tienen y ayudar a todo aquel que de verdad lo necesita y no tener el prejuicio de nada ya que Dios nos creó a todos iguales.

Estoy sorprendido con esta salida porque nunca pensé que me iba a relacionar con tantas buenas gentes ya que me he criado en un mundo de delincuencia, drogas y peleas porque me crié en un barrio casi marginal.

Me sorprendió que nos recibiera el Teniente de Alcalde en el Ayuntamiento, eso fue una pasada, me sentí más  persona y algo importante.

Me gustó el detalle de la hamburguesería ya que hacía tiempo que no me comía una en tan buena armonía. En el cortijo también me encontré con la sorpresa de que nos habían preparado limonada, gazpacho y café, huevos, etc. y lo mejor de todo fue ese pedazo de piscina, que no veas lo que la echo de menos.

Me encantó ir todos andando por la carretera a comernos un helado y sólo teníamos 3 euros. Estas cosas nunca se me olvidarán y las llevaré en mi corazón hasta el día que Dios venga a por mí.

La convivencia con mis compañeros estuvo muy bien ya que es diferente convivir con ellos dentro de la cárcel que fuera de ella. Aquí ha sido otra forma de convivencia porque estos días parecíamos otras personas, más buenas, humildes y amables.

De las comidas, ni te cuento, todo exquisito. Ese lugar tiene un “no se qué” que todo lo que se hace o se dice sabe a gloria. Ese lugar está bendecido por Dios.

Fue una gran alegría encontrarme allí a compañeros que ya están fuera, bien con su pulsera, bien en el centro de Lopera o en libertad. Esto te hace ver que si ellos lo han logrado, uno tiene que hacer lo mismo que ellos.

Me gustó todo, las conversaciones con Tomás, el señor que nos recibió y que cuida de aquello. Las visitas de los voluntarios de Pastoral y de Cáritas. Todo salió a pedir de boca. Todo tan natural y agradable. Esa magnífica comida que nos preparó Frida en el comedor de Cáritas.

Y qué decir de esa visita a las minas, donde esos antiguos mineros que han sufrido tantos peligros, y que tan bien nos lo explicaron todo.

Yo quiero dar las gracias a todos aquellos que han aportado a que nosotros lo hayamos podido pasar tan bien y darles las gracias, tanto a Pastoral y Cáritas, como a los Funcionarios que, sin ellos, no sería posible que viviéramos estos maravillosos días. De todo corazón, gracias

IMG_1963CARLOS ALBACETE

Tengo que comenzar dando las gracias a todo el equipo de Pastoral porque, sin duda, esta experiencia que he vivido ha sido maravillosa. Todas las personas que hemos ido encontrando desde la salida de la prisión se han desvivido por hacernos cada segundo más ameno.

De todos ellos se desprendía amor, alegría y mucha sinceridad. Han sido tantas las personas que han colaborado que me sería imposible destacar a una de otra. Todas juntas hacen una gran familia en la que nos abrieron las puertas y fuimos miembros de ella.

Hechos como estos y personas como ustedes serán las que consigan cambiar este mundo y llenarlo de amor, humildad, caridad y honestidad. Sois ejemplo a seguir y soy consciente que nosotros no lo tenemos fácil aunque cada día estamos luchando contra esas adversidades que van saliendo.

Nunca, desde que conozco a los voluntarios, he visto un mal gesto en ninguno. Siempre sonrientes con energía y ánimos. Me siento orgulloso de formar parte de ustedes y que no les quepa la menor duda de que seré un humilde transmisor de todo lo que ustedes hacen.

Doy las gracias a todos y, aunque no mencione sus nombres, no por ello han sido menos importantes sino que sería interminable. Esos mineros que con su esfuerzo están en la brecha intentando propagar lo que fue su trabajo en la mina. Con sus sufrimientos y necesidades.

Frida tan simpática y que tanto amor pone en sus exquisitas comidas. Marisa, la trabajadora social que sin conocernos de nada nos trató como si nos conociera de toda la vida, dejando de lado prejuicios y compartiendo con nosotros tiempo y comida.

Son tantos los bonitos recuerdos que hemos vivido en estas 48 horas que me es imposible enumerarlos todos. La gran cena en la casa y la posterior tertulia. Don José Luis con sus 3 euros. Don Pedro con su “amenaza” hacia mí si me vuelve a ver en prisión por la misma problemática que aquí me ha traído. A Don Antonio y a los funcionarios que se brindan a estar con nosotros.

Ruego al Señor por todos los componentes de esta gran familia que tanto bien saben hacer. Que no se apague esa luz que llevan siempre con ellos.